jueves, 12 de noviembre de 2009

Secretos para cocinar con menos sal:

Aumente el sabor de las comidas con especias, ajo, jengibre y hierbas aromáticas.
Utilice en los aderezos un buen aceite con sabor.
Cocine con diferentes sistemas: verduras a la plancha, a la parilla o cocidas al vapor.
Mezcla alimentos crudos y cocidos.
Prepare salsas y condimentos para los platos. Casi todas las salsas pueden ser usadas en la cocina del hipertenso si se tiene la precaución de no incluir sal en su composición.

Sobre la sal de cocina:

El uso de la sal inorgánica extraída del mar y de las minas debe ser limitado. La sal es beneficiosa y necesaria en el organismo humano, pero ya los alimentos naturales la contienen. El exceso en las comidas perjudica a nuestro organismo, pues obliga a beber en demasía, irrita el estómago y origina acidez. Excita el sistema nervioso y es causa de retención de agua en los tejidos del cuerpo; produce irritación en el riñón y enfermedades a la piel. También favorece la obesidad. Añadiremos que en la cura de muchas enfermedades, se recomienda su reducción e incluso su eliminación.

Croquetas de queso:



Ingredientes: Rinde para 6 personas
200 gr. de queso fresco rallado
100 gr. de manteca
100 gr. de harina
400 cc. de leche
2 cebollas picadas
2 cdas. de perejil picado
sal
Preparación:
Derretir la manteca, saltear la cebolla, agregarle la harina y luego de a poco la leche. Colocar sobre el fuego y remover la preparación hasta que espese. Agregar el queso y el perejil picado. Salpimentar. Colocar sobre una fuente enmantecada, dejar enfriar, cortar en porciones y darles forma redonda. Pasarlas por pan rallado, huevo batido, y luego por pan rallado. Freír en aceite y colocarlas en una fuente. Acompañar con cualquier ensalada cruda. ¡Buen provecho!

El arte de comer: Filosofía nutricional



La alimentación es fundamental para mantenerse sano. En los tiempos antiguos, el alimento era considerado medicina. La dieta Ayurveda es una vasta ciencia de vida que reconoce que la salud es un estado de equilibrio entre mente, cuerpo y conciencia, como así también la armonía entre Vata, Pitta y Kapha (biotipos del Ayurveda). Aquí, algunos de los conceptos de esta ciencia para aplicarlos en el día a día de nuestra alimentación.

Tipos de alimentos:

Alimentos del sol. Crecen más de 90 centímetros arriba del suelo. Absorben máxima energía del sol y mínima de la tierra. Reaniman el sistema nervioso, vuelven ágil el cuerpo y elevan la conciencia.
Alimentos del suelo. Crecen hasta 90 centímetros del suelo. Tienen más energía de la tierra y menos del sol, y son grandes purificadores y nutrientes.
Alimentos de la tierra. Crecen bajo el suelo. Tienen gran energía de la tierra y del sol. Poseen propiedades curativas importantes y energía para hacer trabajo duro.

Gusto:

En la tradición yóguica, el gusto no es visto solamente como un elemento de placer o displacer, sino como algo que afecta la salud...
Alimentos dulces: fortalecen y energizan. En exceso pueden causar mucosidad, indigestión, resfríos frecuentes y obesidad.
Alimentos ácidos: estimulan el apetito y las secreciones digestivas, excitan la mente y fortalecen el flujo de energía a los órganos. En exceso contribuyen a padecer fiebre, inflamaciones,sensaciones de ardor, aflojamiento en el cuerpo e impurezas en la sangre.
Alimentos salados: diluyen la mucosidad, aumentan el apetito y mejoran la digestión. En exceso causan debilidad, disfunción eréctil, resecamiento de la piel, hiperacidez e inflamaciones.
Alimentos picantes: ayudan a asimilar los nutrientes, estimulan los órganos, curan úlceras y picazón, y combaten la obesidad. En exceso perjudican la calidad del semen y causan fatiga, pérdida de fuerza, sed y dolor en el cuerpo.
Alimentos amargos: promueven el apetito, aclaran la garganta, refuerzan el intelecto y ayudan a la piel. En exceso, estos alimentos pueden provocar dolores de cabeza y pérdida de fuerza.

El arte de comer implica...

*Comer para vivir y no vivir para comer.
*Evitar comer fuera de hora.
*Comer solamente cuando se tiene hambre.
*Masticar bien; el estómago no tiene dientes.
*Dejar de comer cuando el estómago esté ¾ partes lleno.
*Descansar después de cada comida.
*En lo posible, evitar comer después del atardecer.
*Una vez a la semana, regalar a su sistema digestivo un descanso (ayuno).
*Evitar comer si no se está en condiciones de digerir o eliminar.

Extracto de Revista “Salud Alternativa

lunes, 2 de noviembre de 2009

¡Hay que plantar! Semillas milagrosas (primera parte)

Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento, enunció Hipócrates, considerado el padre de la medicina, 400 años antes de Cristo. es que desde esas remotas épocas se sabe que todo lo que el ser humano precisa para mantenerse sano o para curar sus enfermedades puede hallarse en la Naturaleza y muy especialmente en el reino vegetal. Las proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales que nuestro organismo precisa para funcionar correctamente se obtienen básicamente de las plantas y si bien estamos acostumbrados a consumir hojas, frutos, tallos y raíces pocos sabemos que el mayor potencial energético de los vegetales se obtiene de las semillas, un concentrado de vitaminas y minerales cientos de veces superior a cualquier complejo vitamínico sintetizado en laboratorio.
Por eso consumir regularmente semillas es un método natural y eficaz para combatir diversas enfermedades siempre que se lo haga correctamente y con la suficiente continuidad.

Las semillas: una fuente de energía vital
No matéis a hombres ni a animales, ni siquiera al alimento que llevéis a vuestra boca. Pues si coméis alimento vivo, el mismo os vivificará; pero si matáis vuestro alimento, la comida muerta os matará también. Pues la vida, viene sólo de la vida.
Esta frase, pronunciada por Jesús ante sus discípulos, es uno de los tantos pasajes bíblicos que hablan sobre la correcta alimentación humana. Allí se resalta la importancia de no ingerir carne, ya que es preciso matar previamente al animal para alimentarse de su cuerpo y por lo tanto, de este modo, el hombre se alimenta de muerte.
La fruta y la verdura, en cambio, son alimentos vivos y los mismo sucede con las semillas, que poseen en germen toda la potencia de la futura planta. El momento en el cual toda esta energía de reserva que posee la semilla se activa es al iniciarse la germinación, ya que durante ese proceso se pone en marcha una auténtica fábrica productora de enzimas y otras sustancias, biológicamente activas.
Por eso al alimentarnos con semillas germinadas, estamos ingiriendo un complejo vitamínico completo, capaz de mejorar nuestras defensas y devolvernos de ese modo la salud perdida.

Los beneficios de la miel:



Desde chicos nos han hablado de las propiedades terapéuticas de la miel, algunas quizá exageradas. Veamos realmente de que se trata.
La miel de abeja tiene aplicaciones tanto en uso interno como externo. Directamente sobre la piel raspada o herida, es un buen antiséptico que ayuda a prevenir infecciones y favorece la cicatrización de los tejidos, también ayuda a disminuir el dolor en las picaduras de insectos, quemaduras superficiales o hinchazón ocasionada por golpes. En caso de artritis o reumatismo, debe usarse tanto aplicada como ingerida (dos cucharadas soperas de miel, disueltas en una taza de agua tibia o té de manzanilla, tres veces al día). Esa misma solución es útil para combatir tanto la diarrea simple como la disentería. Curiosamente, una cucharada de miel en ayunas resulta eficaz para combatir el estreñimiento, especialmente si se trata de miel de acacia. Esa misma cucharada de miel, disuelta en una taza de leche tibia y bebida antes de irse a dormir, ayuda a conciliar el sueño. Si el insomnio es rebelde, hierva un poco de azahar en la leche y use la miel como endulzante.

La variedad en nuestra alimentación

“La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del Universo.” Isaac Newton.

No le restemos importancia a la variedad en nuestra comidas. Tratemos de combinar diferentes tipos de alimentos a lo largo del día para así captar la mayor cantidad de nutrientes diferentes.

Barritas super energizantes:



Ingredientes: Rinde aproximadamente 12 porciones
1 taza de miel
300 gramos de arroz crocante o en copos
30 gramos de semillas peladas de girasol
30 gramos de maníes pelados y picados
30 gramos de pasas de uvas negras o blancas picadas
1 cucharada al ras de lecitina de soja
1 cucharada al ras de levadura de cerveza
1 cucharada al ras de germen de trigo
2 cucharadas de coco rallado
1 cucharadita al ras de jengibre en polvo
Preparación:
1.En un recipiente, colocar la miel.
2.Llevar a cocinar a fuego mínimo.
3.Cuando comience a hervir, agregar el resto de los ingredientes mezclando con una espátula de madera para integrar bien.
4.Retirar del fuego.
5.En un molde de 20 x 20 centímetros, colocar en la base y los costados papel siliconado.
6.Volcar la preparación y esparcirla bien pareja. Llevar a horno a temperatura mediana hasta dorar.
7.Retirar y marcar las barritas con un cuchillo. Dejar enfriar. Desmoldar y terminar de cortar. ¡Riquísimo y nutritivo!
8.Se pueden guardar preferentemente en frasco de vidrio.

Cultive sus propios brotes



La forma más sencilla de asegurarnos un buen consumo de brotes es cultivarlos en casa, ya que la mayoría de ellos no se hallan a la venta en comercios. Prepararlos es sumamente sencillo.
Para elaborar nuestros propios brotes, necesitamos los siguientes elementos:
Frascos de cultivo.
Una tela fina de gasa o algodón, o la propia tapa del frasco perforada.
Recipientes para lavar y seleccionar las semillas.
Coladores de diversos tamaños.
Telas gruesas para impedir el paso de la luz.
Lo esencial para el cultivo de brotes es tener en cuenta las siguientes instrucciones:
Las semillas que se utilicen deben estar libres de tratamientos químicos (insecticidas, etc.).
La luz que reciban las semillas puestas a germinar, debe ser tenue e indirecta. Por eso es necesario cubrir los frascos con un paño grueso.
En lo posible el agua suministrada debe ser mineral.
La temperatura ideal para las germinaciones es de 21°.
No se debe obstruir la boca de los frascos, ya que el aire precisa circular libremente.
Los brotes son extremadamente sensibles a todos los estímulos. Por eso no sólo las condiciones ambientales son importantes para su desarrollo. El espacio en el que se realiza la germinación debe ser armonioso, cálido, y libre de bajas vibraciones, ya que los brotes absorben todas las emanaciones que flotan a su alrededor.
De yapa les contamos sobre un par de “semillas se salud eterna”:
Alfalfa. Es un vegetal sumamente nutritivo y proteico. Los brotes fortalecen los músculos, huesos y dientes. Es el más indicado para curar la artritis y aliviar las dolencias reumáticas. Contiene: vitaminas A, C y varias del complejo B.
Se deben remojar los brotes durante seis horas y enjuagar dos veces por día; se cosechan después de cinco días.
Almendra. Es uno de los mejores estimulantes estomacales y el más efectivo expectorante. Los brotes benefician la producción de leche materna. Contiene: vitaminas A, B, C, D, E y K.
Se deben remojar los brotes durante veinte horas y enjuagar dos o tres veces por día; se cosechan al tercer o cuarto día.
Extracto de Revista “Predicciones”.