miércoles, 18 de febrero de 2026

Tofu a la naranja

 

 

 


 

Ingredientes

 

  • Tofu firme o extrafirme: es el mejor para cocinar porque tiene una textura más consistente.
  • Salsa de soja: la normal va bien, aunque el tamari es una buena opción sin gluten. Si prefieres un sabor más suave, puedes usar salsa de soja baja en sal.
  • Maicena: imprescindible para que el tofu quede crujiente. También puedes usar fécula de patata o de arrurruz.
  • Aceite: cualquiera sirve, aunque yo suelo usar aceite de oliva virgen extra.
  • Zumo de naranja: recién exprimido tiene mucho más sabor y un dulzor natural.
  • Azúcar blanco: equilibra la acidez de la salsa. Puedes sustituirlo por azúcar moreno, sirope de arce o de agave.
  • Vinagre: yo he usado vinagre de manzana, pero también sirven el de arroz, vino blanco o vino tinto.
  • Jengibre: fresco aporta un toque picante y aromático. Si no tienes, puedes usar jengibre en polvo (¼ de cucharadita).
  • Ajo: fresco intensifica el sabor. También se puede usar ajo en polvo (½ cucharadita).
  • Cayena molida: opcional. Yo suelo usar la que viene en copos con semillas, no en polvo, y la compro en Mercadona. Ajusta la cantidad según el punto de picante que prefieras. También puedes usar guindilla fresca o cayena en polvo.
  • Ralladura de una naranja: opcional, pero aporta un extra de aroma cítrico. Si quieres ahorrar tiempo, puedes omitirla.
  • Agua fría.
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    Cómo hacer 

     Envuelve el tofu en un trapo limpio, ponle peso encima y deja que pierda el exceso de agua. Este paso es opcional, pero ayuda a que el tofu quede crujiente.

     Córtalo en dados y ponlo en una bolsa tipo zip o en un bol con la salsa de soja. Mézclalo bien.

     Añade la maicena y vuelve a mezclar hasta que el tofu quede bien rebozado.

    Fríe el tofu en una sartén con aceite caliente hasta que esté dorado por todos lados, o bien hornéalo a 200ºC (400ºF) unos 25-30 minutos, dándoles la vuelta a la mitad.

      Prepara la salsa mezclando todos los ingredientes salvo la maicena y el agua. Caliéntala en la sartén 1-2 minutos.En un bol pequeño mezcla la maicena con el agua y viértelo en la sartén. Cocina un par de minutos a fuego medio-alto, removiendo, hasta que la salsa espese.

    Incorpora el tofu y remueve para que se impregne bien con la salsa.

     Sirve con arroz. También puedes añadir cebolleta y semillas de sésamo.

    Danzadefogones 

     

 

Las 5 Especies de plantas aromáticas ideales para cultivar en casa

 

 


 

El cultivo de plantas aromáticas en el hogar no solo añade un toque fresco y verde a tu espacio, sino que también te brinda la oportunidad de disfrutar de aromas deliciosos y mejorar tus habilidades como jardinero aficionado. Además, estas plantas son versátiles: pueden ser utilizadas en la cocina para condimentar tus platos, como infusiones para el té o simplemente para perfumar el ambiente. A continuación, exploraremos cinco especies de plantas aromáticas que son fáciles de cultivar en casa, ofreciendo consejos útiles para asegurar su crecimiento y mantenimiento óptimos.

1. Menta (Mentha spicata)

La menta es una planta perenne que crece vigorosamente en casi cualquier condición, haciendo de ella una opción ideal para principiantes en el cultivo de hierbas. Sus hojas son conocidas por su frescura y se utilizan comúnmente en infusiones de té, cócteles, ensaladas y platos de frutas. La menta prefiere suelos húmedos y ligeramente ácidos, y puede crecer tanto en interiores como en exteriores. Para cultivar menta en macetas, elige un recipiente profundo para permitir que sus raíces se desarrollen completamente. Asegúrate de proporcionarle suficiente luz indirecta y agua regularmente para mantener el suelo húmedo pero no encharcado.

2. Albahaca (Ocimum basilicum)

La albahaca es una planta anual conocida por su aroma dulce y su uso frecuente en la cocina mediterránea. Sus hojas verdes brillantes y sus flores blancas o moradas la convierten también en una excelente planta ornamental. La albahaca requiere de una ubicación soleada y un suelo bien drenado para prosperar. Es importante pinzar regularmente las flores para fomentar el crecimiento de nuevas hojas y evitar que la planta se vuelva leñosa. Además, mantener el suelo uniformemente húmedo es crucial para obtener hojas tiernas y sabrosas.

3. Perejil (Petroselinum crispum)

El perejil es una planta bienal que se cultiva principalmente por sus hojas verdes ricas en vitaminas y minerales. Existen dos tipos principales: el perejil de hoja plana (italiano) y el perejil rizado. Ambos tipos tienen un aroma fresco y son ideales para realzar el sabor de una amplia variedad de platos, desde sopas y salsas hasta ensaladas. El perejil crece mejor en suelos ricos en nutrientes y bien drenados, y prefiere la luz solar indirecta. Para mantener un suministro constante de hojas frescas, cosecha regularmente las hojas exteriores y asegúrate de mantener el suelo ligeramente húmedo.

4. Cilantro (Coriandrum sativum)

El cilantro es una planta anual que se utiliza tanto por sus hojas como por sus semillas, que se conocen como cilantro y coriandro, respectivamente. Las hojas de cilantro tienen un aroma fresco y un sabor distintivo, que es esencial en muchas cocinas del mundo, incluyendo las latinoamericanas, indias y del sudeste asiático. El cilantro prefiere la luz solar parcial y un suelo bien drenado. Es una planta que puede ser un poco exigente en cuanto a la temperatura; por lo tanto, es mejor cultivarla en primavera y otoño en climas templados. Mantén el suelo húmedo y cosecha las hojas regularmente para fomentar un crecimiento continuo.

5. Tomillo (Thymus vulgaris)

El tomillo es una planta perenne con pequeñas hojas gris-verdosas y un aroma terroso y cálido. Es conocido por ser una de las hierbas principales en la cocina mediterránea, especialmente en platos como asados, guisos y marinadas. El tomillo es resistente y fácil de cultivar en macetas o en el jardín. Prefiere pleno sol y un suelo bien drenado. Además, es una planta que tolera la sequía, por lo que es perfecta para aquellos que pueden olvidarse de regar ocasionalmente. Para fomentar un crecimiento exuberante, poda regularmente las puntas de los tallos y asegúrate de no excederte con el riego.

Ecoportal.

 

viernes, 6 de febrero de 2026

FAO advierte sobre destrucción del 40% de los cultivos mundiales

 

 

 


 

En el marco de la conmemoración del día internacional de la sanidad vegetal, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hizo un llamado a la acción ante la pérdida de los cultivos a nivel mundial. Anualmente, cerca del 40% de las siembras se ven afectadas por factores climáticos, perdiendo la capacidad de recuperación de las tierras y de producción de alimentos al nivel necesario para la población mundial.

«Una sola salud» más que un lema un llamado a la comprensión

El lema empleado para promocionar las campañas de cuidado de la tierra y la producción de alimentos es «Una sola salud» este, hace una convocatoria a reflexionar en cuanto a la interacción que tenemos los seres humanos con todo lo que se encuentra sobre el planeta, siendo que la salud animal, vegetal, ambiental, maritima y humana están vinculadas de manera inseparable.

Los seres humanos consumimos directa o indirectamente lo que se encuentra a disposición en la naturaleza, por lo tanto, los cultivos de todos las clases son indispensables para la vida. De este modo, es fundamental comprender que estando entrelazados, el cuidado de la salud de los cultivos determinará en gran medida el cuidado de la salud animal y de la misma forma el cuidado de la salud humana.

No obstante, garantizar la seguridad alimentaria, a través de la sanidad vegetal en los cultivos mundiales es un reto, toda vez que anualmente estos se ven afectados por plagas y situaciones climáticas que destruyen por completo su capacidad de subsistencia, además de disminuir los rendimientos por hectárea que se encuentran estimados de acuerdo con las semillas y zonas de cultivos.

Plagas y cambio climático impactan económicamente

El hecho de que anualmente se estime la pérdida de hasta 40% de los cultivos estimados en la producción ocasiona un impacto en la agricultura y en la alimentación de manera inmediata, sin embargo, uno de los más grandes efectos ocurre sobre la economía, pues se llegan a manejar pérdidas en el sector agrícola cercanas a los 220 000 millones de dólares, fundamentalmente por la suma de los efectos sobre los pequeños productores.

Esta cifra se pierde estrictamente por el coste de producción de los cultivos que no logran finalizar su ciclo de producción, de manera que el impacto crece cuando se suma la pérdida deribada de la imposibilidad de la venta de productos que terminan siendo de baja calidad para el mercado y a su vez los efectos que esto tiene sobre los mercados de futuros en casos como los cultivos de maíz, soja y otros comodities agrícolas.

Volver a lo tradicional para generar cultivos sanos

La FAO menciona experiencias exitosas en las que, por una parte se evitan los cultivos trangénicos, a la par de generar formas de evitar la proliferación de plagas que afecten la calidad de los mismo. Al respecto, técnicas de manejo de plagas, implementación de medidas de rotación de cultivos, cuidados de la tierra como el tratamiento mediante mecanismos biológicos, son sólo algunas de las recomendaciones para mitigar la pérdida de capacidad de producción vegetal.

En ese sentido, el organismo internacional aplaude iniciativas con las que se vuelve a lo autóctono y lo tradicional en cuanto a las semillas fuente de los cultivos, le apuestan y recomiendan prácticas de permacultura en la que el respeto por la tierra, en comprensión de que somos parte de ella, y de que la fuente de la salud humana se encuentra en lo que consumimos se encuentre de forma preminente.

Para disminuir la tasa de pérdida de cultivos es necesaria la rotaciión de estos, el cuidado de las semilla, retornar a la semilla originaria, hacer un manejo adecuado de las plagas, con insumos biológicos que no atacan las siembreas, entre otros. Por lo tanto, FAO hace un llamado en ese marco para que las investigaciones, las políticas gubernamentales y la conciencia ciudadana, se dirijan hacia la recuperación de los cultivos.

ecoportal 

 

 

 

viernes, 30 de enero de 2026

Paté de tofu y germinados

 

 


 

 

Ingredientes para este paté de tofu

  • 1 bloque tofu (unos 300 g una vez escurrido)
  • ⅓ taza germinados variados
  • ¼ taza nueces
  • 8 tomates secos
  • 3 cucharadas levadura nutricional
  • 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharaditas orégano
  • ½ cucharadita ajo en polvo
  • ½ cucharadita cebolla en polvo
  • sal al gusto
  • pimienta negra al gusto

Cómo prepararlo paso a paso

La preparación de este paté de tofu es muy sencilla, sólo deberás colocar todos los los ingredientes de la lista en la jarra de tu licuadora y cierra bien la tapa.

Si tu licuadora tienen programas, selecciona el de Salsas y Pastas y espera hasta completar. Si no ve mixeando desde la velocidad baja cambiando a la más potente por un minuto, hasta obtener la textura de un paté.

Retiralo y guárdalo en un frasco hermético en el refrigerador para consumirlo dentro de los 3 días posteriores.

Este paté de tofu es ideal para los momentos de picoteo, lo puedes untar en galletas de arroz o algún pan integral de tu preferencia. Puedes enriquecerlo aún más con verdeo, tomate fresco o perejil, ajo y un chorrito de oliva.   (ecoportal)

lunes, 19 de enero de 2026

FAO advierte sobre destrucción del 40% de los cultivos mundiales

 

 


 

En el marco de la conmemoración del día internacional de la sanidad vegetal, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) hizo un llamado a la acción ante la pérdida de los cultivos a nivel mundial. Anualmente, cerca del 40% de las siembras se ven afectadas por factores climáticos, perdiendo la capacidad de recuperación de las tierras y de producción de alimentos al nivel necesario para la población mundial.

«Una sola salud» más que un lema un llamado a la comprensión

El lema empleado para promocionar las campañas de cuidado de la tierra y la producción de alimentos es «Una sola salud» este, hace una convocatoria a reflexionar en cuanto a la interacción que tenemos los seres humanos con todo lo que se encuentra sobre el planeta, siendo que la salud animal, vegetal, ambiental, maritima y humana están vinculadas de manera inseparable.

Los seres humanos consumimos directa o indirectamente lo que se encuentra a disposición en la naturaleza, por lo tanto, los cultivos de todos las clases son indispensables para la vida. De este modo, es fundamental comprender que estando entrelazados, el cuidado de la salud de los cultivos determinará en gran medida el cuidado de la salud animal y de la misma forma el cuidado de la salud humana.

No obstante, garantizar la seguridad alimentaria, a través de la sanidad vegetal en los cultivos mundiales es un reto, toda vez que anualmente estos se ven afectados por plagas y situaciones climáticas que destruyen por completo su capacidad de subsistencia, además de disminuir los rendimientos por hectárea que se encuentran estimados de acuerdo con las semillas y zonas de cultivos.

Plagas y cambio climático impactan económicamente

El hecho de que anualmente se estime la pérdida de hasta 40% de los cultivos estimados en la producción ocasiona un impacto en la agricultura y en la alimentación de manera inmediata, sin embargo, uno de los más grandes efectos ocurre sobre la economía, pues se llegan a manejar pérdidas en el sector agrícola cercanas a los 220 000 millones de dólares, fundamentalmente por la suma de los efectos sobre los pequeños productores.

Esta cifra se pierde estrictamente por el coste de producción de los cultivos que no logran finalizar su ciclo de producción, de manera que el impacto crece cuando se suma la pérdida deribada de la imposibilidad de la venta de productos que terminan siendo de baja calidad para el mercado y a su vez los efectos que esto tiene sobre los mercados de futuros en casos como los cultivos de maíz, soja y otros comodities agrícolas.

Volver a lo tradicional para generar cultivos sanos

La FAO menciona experiencias exitosas en las que, por una parte se evitan los cultivos trangénicos, a la par de generar formas de evitar la proliferación de plagas que afecten la calidad de los mismo. Al respecto, técnicas de manejo de plagas, implementación de medidas de rotación de cultivos, cuidados de la tierra como el tratamiento mediante mecanismos biológicos, son sólo algunas de las recomendaciones para mitigar la pérdida de capacidad de producción vegetal.

En ese sentido, el organismo internacional aplaude iniciativas con las que se vuelve a lo autóctono y lo tradicional en cuanto a las semillas fuente de los cultivos, le apuestan y recomiendan prácticas de permacultura en la que el respeto por la tierra, en comprensión de que somos parte de ella, y de que la fuente de la salud humana se encuentra en lo que consumimos se encuentre de forma preminente.

Para disminuir la tasa de pérdida de cultivos es necesaria la rotaciión de estos, el cuidado de las semilla, retornar a la semilla originaria, hacer un manejo adecuado de las plagas, con insumos biológicos que no atacan las siembreas, entre otros. Por lo tanto, FAO hace un llamado en ese marco para que las investigaciones, las políticas gubernamentales y la conciencia ciudadana, se dirijan hacia la recuperación de los cultivos.

ecoportal 

 

jueves, 15 de enero de 2026

Sandwich de tofu braseado

 

 

 

 


 




Ingredientes
  • 2 rebanadas de Thins 8 cereales
  • ½ bloque de tofu firme
  • 1 c.s. de concentrado de manzana
  • 2 c.s. de salsa tamari o de soja
  • 1 cm de raíz de jengibre fresca
  • 75 gr. de anacardos (remojados durante 2 horas)
  • El zumo de medio limón
  • 1 c.s. colmada de levadura de cerveza
  • Cebollino picado al gusto
  • Unas hojas de lechuga roja
  • Sal
  • Agua
Preparación
  1. Para brasear el tofu, primero lo cortamos en filetes grandes y finos y lo freímos en la sartén con un poco de aceite hasta que esté dorado por ambos lados. Por otro lado, pelamos el jengibre y lo rallamos. Lo añadimos a la sartén junto con la salsa tamari (o salsa de soja) y el concentrado de manzana. Añadimos también agua hasta cubrir el tofu. Dejamos cocinar a fuego bajo-medio hasta que el líquido se haya consumido.
  2. Para preparar la crema agria, trituraremos los anacardos (previamente remojados durante dos horas), con la levadura de cerveza, el zumo de limón y un poquito de agua. Una vez tengamos los anacardos bien triturados, añadimos agua poco a poco hasta conseguir una crema, más o menos espesa, dependiendo del gusto, y salamos. Le daremos el toque a nuestra crema agria añadiendo un poco de cebollino.
  3. Montamos nuestro sándwich Thins disponiendo una base de hojas de lechuga roja, los filetes de tofu braseados y crema agria.    (delantaldelosalces)

martes, 13 de enero de 2026

La nueva pirámide alimentaria y el rol del Estado en lo que comemos

 

 

 


 

 Termina dando un mensaje claro: volver a lo esencial, comer menos productos industriales, recuperar una alimentación natural

Estados Unidos ha vuelto a cambiar su pirámide alimentaria, y a primera vista, podría parecer un ajuste técnico más, sin embargo, el giro actual no es menor, ya que implica un cambio simbólico, discursivo y sobre todo político en la forma en que el Estado comunica qué significa “comer bien”.

La nueva guía abandona el modelo del “plato equilibrado” y adopta una pirámide invertida que coloca en el centro a la “comida real”, prioriza proteínas y grasas, y reduce el énfasis en cereales y productos procesados. Algo que termina dando un mensaje claro: volver a lo esencial, comer menos productos industriales, recuperar una alimentación natural. En un contexto de crisis de obesidad, enfermedades crónicas no transmisibles y desconfianza hacia la industria alimentaria, el discurso resulta atractivo. El problema no es el diagnóstico parcial que hace, sino todo lo que deja fuera.

En ese sentido es necesario tener en cuenta que la nutrición también supone un espacio de disputa ideológica, y esta nueva pirámide lo confirma. Ya que el énfasis en la responsabilidad individual “elige comida real”, “reduce ultraprocesados” o “prioriza proteínas de calidad”, desplaza el foco desde los sistemas alimentarios hacia las decisiones personales, cuando comer bien no solo es una elección, sino también es una condición social que depende de ingresos, tiempo, territorio, políticas, regulación del mercado y protección social.

Por otro lado, bajo un lenguaje aparentemente despolitizado, la guía reproduce una lógica conocida: si la población no come bien, es porque no elige bien. Sin embargo, es importante entender que el Estado orienta, recomienda, sugiere; es decir, no todo queda en base a la decisión individual, los entornos también importan.

Hablar de comida real en un país donde amplios sectores viven en desiertos alimentarios, trabajan jornadas extensas y dependen de alimentos baratos y disponibles no es neutral. Tampoco lo es reducir el debate sobre ultraprocesados sin cuestionar de manera frontal el poder de la industria que los produce, los subsidios que los abaratan y las políticas comerciales que los expanden. El mensaje puede ser correcto en términos generales, pero resulta incompleto cuando no va acompañado de transformaciones estructurales.

Además, el nuevo énfasis en proteínas y grasas saludables abre otro frente de debate. Si bien existe evidencia que cuestiona el exceso de carbohidratos refinados y azúcares, también hay consenso sobre la importancia de la fibra, los cereales integrales y la diversidad alimentaria. Simplificar la ecuación nutricional en “más proteínas, menos carbohidratos” puede derivar en lecturas erróneas, dietas restrictivas y mensajes confusos, especialmente en contextos donde la educación alimentaria es limitada.

Las guías alimentarias no solo orientan a la población general. También influyen en programas públicos, compras estatales, comedores escolares, asistencia alimentaria y marcos regulatorios. Por eso, su diseño no puede desligarse de la mirada del derecho a la alimentación. Cuando una guía se presenta sin una estrategia clara ligada a su relación con el entorno alimentario, corre el riesgo de convertirse en una narrativa aspiracional válida solo para quienes ya tienen condiciones favorables para elegir.

El debate de fondo no es si la pirámide anterior era mejor o peor, ni si el plato equilibrado estaba desactualizado. El verdadero debate es qué rol asume el Estado frente a la alimentación de su población. ¿Un rol pedagógico limitado a recomendar? ¿O un rol garante del derecho a la alimentación, capaz de intervenir en los determinantes estructurales de la alimentación?

Cambiar un gráfico no transforma un sistema alimentario ni modifica la concentración empresarial, los precios de los alimentos, la publicidad dirigida a la infancia, la precarización del tiempo para cocinar o las profundas desigualdades territoriales que condicionan qué y cómo se come.

Por eso, la nueva pirámide alimentaria de Estados Unidos invita a mirar más allá del cambio gráfico, cuando se presenta como un simple ajuste técnico o como una recomendación válida para todos por igual, conviene preguntarse a quién beneficia ese enfoque, qué supuestos da por sentados y qué problemas de fondo quedan fuera de la discusión.
infobae

domingo, 11 de enero de 2026

Ensalada de Quinoa con Verduras Asadas

 

 

 


Ingredientes:

  • 1 taza de quinoa
  • Verduras de temporada (como calabacín, pimientos, y zanahorias)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto
  • Hierbas frescas (opcional)
  • Queso feta desmenuzado (opcional)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 200°C.
  2. Cocina la quinoa según las instrucciones del paquete.
  3. Corta las verduras en trozos medianos y colócalas en una bandeja para hornear. Rocía con aceite de oliva, sal y pimienta.
  4. Hornea las verduras durante 20-25 minutos o hasta que estén tiernas y doradas.
  5. Mezcla la quinoa cocida con las verduras asadas. Añade hierbas frescas y queso feta si lo deseas.
  6. Sirve caliente o frío como ensalada completa y nutritiva.   (ecoportal)