Acumulación de toxinas
La
pectina (azúcar ácido), presente en todas las frutas, regula la
función intestinal y equilibra la flora bacteriana. Su efecto
desintoxicante reduce las alteraciones de la piel, a menudo asociadas
al estrés y a una deficiente alimentación Para obtener sus efectos,
aumente su consumo diario de frutas, jugos y licuados naturales.
Afecciones
dermatológicas
La
vitamina C presente en los cítricos refuerza el sistema de defensas
del organismo y detiene el efecto de virus Herpes (causante de los
efectos de la fiebre sobre los labios).
Arrugas
Gracias
a la acción de los bioflavonoides (derivados vegetales que se
encuentran en la materia blanca que hay en el interior de los
cítricos y que obstaculizan la acción degenerativa de los tejidos)
y el aporte hídrico de las frutas jugosas se previene la formación
de arrugas y el desecamiento de la piel. Consuma las frutas enteras o
los jugos de las frutas con mayor contenido de vitamina A, como el
mango o el damasco.
Ojeras
Cuando
son causadas por una digestión lenta y un mal funcionamiento del
hígado, se aconseja ingerir pomelo y uvas, óptimos para
reequilibrar la función biliar.
Problemas
de la vista
Está
estadísticamente comprobado que los antosianos, presentes en las
pasas de uvas y en el arándano, tienen propiedades
extraordinariamente regenerativas de la visión y de los capilares,
además de sus ventajas antioxidantes.
Fragilidad
de uñas, cabellos y piel
Damascos,
naranjas, mandarinas, melones, gracias a su alto contenido en
betacaroteno, refuerzan las uñas, los cabellos y la piel y ayudan a
sostener un sano color. Otra sugerencia: 12 horas de dieta solamente
de uvas, cada 15 días. Esta alimentación limpiará su piel.
Celulitis
Frutas
agridulces, peras, manzanas, uvas, gracias al alto contenido de agua,
contribuyen a renovar la reserva hídrica del organismo. Gracias a
estos efectos, los depósitos de agua en los intersticios celulares
adiposos son fácilmente derrotados. Esto, aunado con la eliminación
de líquido y toxinas, contribuye a combatir la celulitis.
Acné
Los
dátiles, gracias al magnesio y a su poder purificante, constituyen
una ayuda contra el acné de la cara, la espalda y el pecho.
Inclúyalo en su dieta. Además, el aumento de frutas en la dieta, de
por sí, tendrá una acción purificadora.
Cistitis
Licuado
de jengibre
Ingredientes:
una rodaja de raíz de jengibre de dos centímetros aproximadamente,
una manzana sin semillas y agua mineral con gas. Licuar la raíz de
jengibre y la manzana, el jugo deberá verterlo en un vaso con hielo
picado y completar con agua mineral.
Batido
de melón
Ingredientes:
2 tajadas de melón con cáscara. La preparación es muy sencilla:
cortar el melón en trozos y pasarlo por la licuadora.
Problemas
estomacales
“Crema”
curativa: para suavizar las paredes del estómago
Ingredientes:
1 kiwi pelado, 1 tajada de melón y 1 banana madura. Licuar el melón
y el kivi, el jugo que se obtiene se vierte junto con la banana y se
bate hasta obtener una pasta bien firme. Beberlo bien frío.
Calambres
Para
prevenirlos o aliviarlos, ingerir banana.
Garganta
Dolor
Gárgaras.
Exprimir un limón entero y hacer gárgaras con el jugo.
Limón
y miel: Ingredientes. ½ limón, 1 cucharada de miel y agua caliente.
Mezclar en una taza la miel y el jugo de limón junto con el agua
caliente. La mezcla debe tomarse de a sorbitos.
Inflamación
La
infección puede estar provocada por un virus o por bacterias, aunque
en muchos casos tiene su origen en una reacción alérgica.
Es
recomendable hacer gárgaras de agua con jugo de limón y miel de
abejas. También es muy efectivo el jugo de granada.
Problemas
intestinales
Diarrea
Para
este caso, es recomendable el jugo de cereza bien frío.
Otra
excelente solución es comer 300 g de manzanas crudas y peladas,
repartidos en cinco comidas a lo largo del día.
Constipación
Lavar
7 u 8 ciruelas, poner en remojo toda la noche en agua. Por la mañana,
comerlas y beber el agua, siempre en ayunas. Repetir durante varios
días hasta normalizar la función intestinal.
Siempre
es bueno recordar, sobre todo a la hora de comer frutas, lo que
recomendaban los chinos: masticar treinta veces el mismo bocado para
asegurar una buena digestión.