miércoles, 12 de mayo de 2021

El aceite de soja causa obesidad, diabetes y cambios genéticos en el hipotálamo

 



Un estudio muestra que el aceite de soja, el más consumido en Estados Unidos, podría afectar al sistema nervioso.

Comer aceite de soja ya se ha relacionado con la obesidad y la diabetes [1]. Ahora, una nueva investigación de científicos de la Universidad de California Riverside muestra que el aceite de soja también podría afectar negativamente a ciertas condiciones neurológicas [2].

El estudio también desmiente las afirmaciones publicitarias de que la llamada la soja Plenish es más saludable. Este un aceite de soja transgénica, lanzada por DuPont en 2014, diseñada para tener bajos niveles de ácido linoleico y genera menos grasas trans durante la cocción.

El aceite de soja se usa para freír comida rápida, se agrega a los alimentos envasados y ultra-procesados, y sirve como alimento para el ganado. Es el aceite comestible más ampliamente producido y consumido en los Estados Unidos, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.

Un nuevo estudio, publicado en la revista Endocrinology, comparó ratones alimentados con tres dietas diferentes con alto contenido de grasa: aceite de soja “convencional” (es decir, alto en ácido linoleico), aceite de soja Plenish y aceite de coco. También hubo una dieta adicional de control baja en grasas.

Los investigadores no definen el aceite de soja “convencional” en su documento, pero es casi seguro que se deriva de la soja RoundupReady, ya que alrededor del 94% del cultivo de soja en Estados Unidos es de este tipo.

Los investigadores realizaron un análisis transcriptómico, un tipo de análisis molecular que analiza la expresión génica en los cuatro grupos de animales objeto de experimentación.

Los investigadores encontraron efectos pronunciados en el hipotálamo, donde tienen lugar una serie de procesos neuronales críticos.

Los resultados mostraron diferencias significativas entre los grupos alimentados con aceite de coco y dietas bajas en grasas; con el grupo de animales expuestos a dietas con base de aceite de soja.

Los investigadores encontraron que, en los dos grupos de animales alimentados con dietas con base de a soja, hubo desregulación significativa de más de 100 genes hipotalámicos, incluidos aquellos involucrados en vías neuroquímicas y neuroendocrinas y trastornos metabólicos y neurológicos.

“El hipotálamo regula el peso corporal, mantiene la temperatura corporal, es fundamental para la reproducción y el crecimiento físico, y en las respuesta frente al estrés”, dijo Margarita Curras-Collazo, autora del artículo.

El equipo determinó que varios genes en ratones alimentados con aceite de soja no funcionaban correctamente. Uno de esos genes produce la llamada hormona del “amor”, la oxitocina. En ratones alimentados con los dos tipos de aceite de soja, los niveles de oxitocina en el hipotálamo disminuyeron.

El equipo de investigación cree que su descubrimiento podría tener ramificaciones no solo para el metabolismo energético, sino también para la función cerebral adecuada y enfermedades como el autismo o la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, es importante tener en cuenta que no se hicieron pruebas específicas que muestren que el aceite de soja cause estas enfermedades.

Un estudio separado de investigadores de UCR encontró en 2015 que el aceite de soja induce obesidad, diabetes, resistencia a la insulina e hígado graso en ratones [3]. Luego, en un estudio de 2017, el mismo grupo encontró que, el aceite de soja genéticamente modificado para tener bajos contenidos de ácido linoleico, induce menos a la obesidad y a la resistencia a la insulina [4].

Con respecto al nuevo estudio sobre los efectos cerebrales, el equipo de investigación aún no ha identificado qué productos químicos en el aceite son responsables de los cambios que encontraron en el hipotálamo. Pero han descartado a dos candidatos: no es ácido linoleico, ya que el aceite transgénico con bajo contenido de ácido linoleico también produjo alteraciones genéticas; ni es el estigmasterol, un químico similar al colesterol que se encuentra naturalmente en el aceite de soja.

Identificar los compuestos responsables de los efectos negativos es un área importante para la investigación futura del equipo.

“Si hay un mensaje que quiero que la gente se lleve, es este: es necesario reducir el consumo de aceite de soja”, dijo Deol, coautor del artículo.

El equipo de investigación aclara que los hallazgos de esta investigación, solo se aplican al aceite de soja, no a otros productos de soja, ni a otros aceites vegetales.Mirando el panorama general, el nuevo estudio tiene una lección para aquellos que se entusiasman con los alimentos transgénicos, manipulados para ser mejores nutricionalmente: un perfil nutricional saludable debe definirse de manera integral, no solo observando uno o algunos nutrientes. Es contraproducente diseñar un alimento para que sea saludable para el corazón, si es probable que dañe la función cerebral.

Ecoportal

jueves, 6 de mayo de 2021

Guiso vegetariano

 


Ingredientes

Una cebolla grande picada chica.
4 cdas de aceite.
Un pimiento rojo grande picado.
2 papas chicas cortadas en cubos chicos.
3 zanahorias chicas cortadas en rodajas finas.
2 berenjenas con la piel picadas.
¼ de repollo blanco cortado en juliana.
Una taza de tomates triturados.
½ taza de ketchup,
2 tazas de arvejas congeladas.
2 hojas de laurel.
Una ramita de orégano fresco o seco.
Una ramita de tomillo fresco o seco.
Una cda de pimentón dulce.
Agua, c/n.
Arroz yamaní para acompañar.

Preparación

Rehogar la cebolla picada y el morrón en el aceite, salpimentar.
Incorporar las zanahorias cortadas en rodajas, las berenjenas con la piel y el repollo en juliana.
Mezclar todo bien, agregarle la taza de tomate y el ketchup.
Incorporar las hojas de laurel, el pimentón dulce y la pimienta negra.
Agregar caldo a medida que la preparación vaya necesitando.
Apenas estén tiernas pero con cierta resistencia apagar el fuego y agregar las arvejas.
Mezclar todo bien y dejar la cacerola tapada durante media hora.
Servir con arroz yamaní hervido.

Buen provecho!

Ecoportal

 

 

Carbonara de puerro dulce

 

 


 

Ingredientes

  • 2 puerros grandes
  • 4 dientes de ajo
  • 4 ramitas de tomillo fresco
  • 1 nuez de mantequilla sin sal
  • aceite de oliva
  • 300 g de espaguetis secos
  • 50 g de queso parmesano o pecorino, más extra para servir
  • 1 huevo grande de corral

Elaboración

Recortar, lavar y cortar finamente los puerros. Pelar y cortar finamente los ajos y preparar las hojas de tomillo, luego colocar en una cacerola grande a fuego medio con la mantequilla y 1 cucharada de aceite.

Una vez que estén chisporroteando, agregue los puerros y 400ml de agua, luego cubra y cocine a fuego lento durante 40 minutos, o hasta que estén dulces y suaves, revolviendo ocasionalmente. Sazone con sal marina y pimienta negra.

Cuando los puerros estén casi listos, cocine la pasta en una olla grande con agua hirviendo con sal de acuerdo con las instrucciones del paquete, luego escurra, reservando una taza llena de agua de cocción con almidón.

Mezcle la pasta escurrida en la sartén de puerros, luego retire del fuego y espere 2 minutos a que la sartén se enfríe un poco mientras ralla finamente el queso y lo bate con el huevo (si la sartén está demasiado caliente, se revolverá; consígalo) correcto y quedará suave, sedoso y deliciosamente elegante).

Afloje la mezcla de huevo con un chorrito de agua de cocción reservada, luego vierta sobre la pasta, revolviendo vigorosamente (el huevo se cocinará en el calor residual).

Sazone a la perfección absoluta, poniendo un poco de pimienta. Ajuste la consistencia con agua de cocción adicional, si es necesario, y termine con un poco de queso. Fantástico servido con una copa de vino blanco italiano frío.

ecoportal

martes, 4 de mayo de 2021

El Mito de las Proteínas

 



En el pasado, se pensaba que no era posible comer demasiada proteína. A principios de 1900, se decía a los americanos que comieran más de 100 gramos de proteína por día. E incluso en los años 1950, se animaba a la gente que se preocupaba por su salud a reforzar su consumo proteico. En la actualidad, algunos libros de dietas novedosas proponen un elevado consumo proteico para la pérdida de peso, a pesar de que los americanos tienden a ingerir el doble de la ración proteica necesaria. Y mientras los individuos que siguen tales dietas consiguen un éxito a corto plazo perdiendo peso, a menudo no son conscientes de los riesgos para la salud asociados con una dieta rica en proteínas. El exceso de proteína se ha asociado con la osteoporosis, las enfermedades renales, los cálculos en el tracto urinario y ciertos tipos de cáncer.

Los ladrillos de la vida

Las personas construyen las proteínas de sus cuerpos a partir de aminoácidos, los cuales a su vez proceden de las proteínas que ingieren. Una dieta variada de alubias, lentejas, cereales y verduras contiene todos los aminoácidos esenciales. Antes se pensaba que había que comer juntos varios alimentos vegetales para conseguir todo su valor proteínico completo, pero la investigación actual sugiere que no es así. Muchas autoridades en el campo de la nutrición, incluyendo a la American Dietetic Association (Asociación Dietética Americana), opinan que las necesidades proteicas pueden ser satisfechas fácilmente consumiendo una amplia variedad de fuentes de aminoácidos a lo largo del día. También ingerir suficientes calorías es esencial para un aprovechamiento óptimo de la proteína por parte del organismo.[1]

El problema del exceso de proteína

La dieta media americana contiene carne y productos lácteos. Como resultado, es excesivamente rica en proteínas. Esto puede conducir a una serie de problemas de salud importantes:

Enfermedad Renal: Cuando la gente come demasiada proteína, obtienen más nitrógeno del que necesitan. Esto sobrecarga el trabajo de los riñones, que deben expulsar el nitrógeno extra a través de la orina. A las personas con problemas renales se les recomienda una dieta baja en proteínas.[2] Dicha dieta reduce los niveles excesivos de nitrógeno, y también puede ayudar a prevenir la enfermedad renal.

Cáncer: Aunque la grasa es la sustancia dietética más a menudo considerada responsable de aumentar el riesgo del cáncer, la proteína también juega su papel. Las poblaciones que comen carne con regularidad poseen un riesgo superior de cáncer de colon,[3] y los investigadores creen que influyen tanto la grasa, como la proteína, los agentes cancerígenos naturales y la ausencia de fibra de la carne. En 1982, el National Research Council (Consejo Nacional de Investigación) advirtió una relación entre cáncer y proteína.[4]

Osteoporosis y Cálculos Renales: Se sabe que las dietas ricas en proteína, especialmente proteína animal,[5] provocan una excreción de calcio a través de la orina superior a lo normal [6] y aumentan el riesgo de osteoporosis. Los países con dietas más bajas en proteína poseen tasas inferiores de osteoporosis y fracturas de cadera.[7]

La excreción superior de calcio aumenta el riesgo de cálculos renales. Investigadores ingleses descubrieron que añadiendo unas 5 onzas de pescado (unos 34 gramos de proteína) a una dieta normal, el riesgo de formación de cálculos en las vías urinarias aumentaba en hasta un 250 por ciento.[8]

Durante mucho tiempo se pensó que los atletas necesitaban mucha más proteína que otras personas. La verdad es que los atletas necesitan sólo un poco más de proteína, cantidad que se obtiene fácilmente en las mayores raciones que los atletas requieren para satisfacer sus superiores requisitos calóricos. Las dietas vegetarianas son excelentes para los atletas. Para consumir una dieta que contenga suficiente proteína, pero no excesiva, simplemente reemplaza los productos animales por cereales, verduras, legumbres (guisantes, alubias, lentejas) y frutas. Mientras se consuma una variedad de alimentos vegetales en cantidad suficiente para mantener el peso corporal, el organismo obtiene suficiente proteína.

hazteveg

 

viernes, 30 de abril de 2021

Ensalada de lentejas y tomate

 


Ingredientes (4 comensales)

  • 400 gramos de lentejas cocidas
  • 12 tomates cherry
  • 100 gramos de rúcula o canónigos
  • 1 cebolla tierna
  • aceitunas negras.
Para la vinagreta
  • 5 c/s de aceite de oliva virgen extra
  • 1 c/s de aceite de sésamo
  • el zumo de medio limón
  • 1 c/p de pimienta de Jamaica
  • 1 c/c de comino
  • 1 c/c de anís o alcaravea
  • 1 c/c de orégano
  • 1 diente de ajo grande
  • c/n jengibre fresco
  • sal.

Elaboración

Las lentejas habrás tenido que ponerlas en remojo la noche anterior y cocerlas como normalmente, también puedes utilizar para ocasiones en que tengas poco tiempo para cocinar, las lentejas que comercializan ya cocidas, asegúrate de que son tiernas pero firmes.

Prepara la vinagreta moliendo la pimienta de Jamaica, el comino, el anís, el orégano, el ajo al que le habrás retirado el germen, el jengibre y la sal. Para nosotros es ideal hacerlo en el mortero japonés.

Agrega a continuación el aceite de oliva, el aceite de sésamo, el vinagre de arroz y el zumo de limón, mezcla bien y deja reposar para que los sabores se amalgamen.

Dispón las lentejas ya frías en una ensaladera, pela y pica bien pequeña la cebolla tierna y mézclala con las lentejas. Lava la rúcula o los canónigos y retírales la raíz, repártela sobre las lentejas. Lava los tomates, córtalos a cuartos y ponlos también en la ensaladera junto a las aceitunas negras, nosotros pusimos la variedad aragonesa que nos encanta.

Riega la ensalada de lentejas y tomates con la vinagreta elaborada y mezcla bien para que se fusionen todos los sabores. Sirve la ensalada fresquita y a disfrutar. ¡Buen provecho!

gastronomia y cia.

Breves consejos de nutrición para veganos

 



Los vegetarianos, según asociaciones tan prestigiosas como la americana, la canadiense, o la de Nueva Zelanda, gozan, en su gran mayoría, de muy buena salud.

Sin embargo, si eres vegetarianos, es conveniente que prestes atención a estos consejos:

  1. Toma un suplemento de vitamina B12 (no es de origen animal). Puedes tomarla a partir de alimentos enriquecidos. Si tienes más de 16 años, debes asegurarte de ingerir cada día unos 2,4 microgramos/día. Si escoges los suplementos, lo mejor es tomar una vez a la semana uno que contenga 2000 microgramos, masticándolo.

  2. Toma de vez en cuando algas marinas, que contienen yodo. Se recomienda no ingerirlas demasiado a menudo, para no exceder la ingesta de yodo.

  3. Usa con moderación, si es que los usas, los aceites de girasol y/o maíz, en su caso, de tu dieta. Estaría bien tomar una cucharadita de aceite de lino crudo al día (es conveniente guardarlo en la nevera). Puedes probar de mezclarlo con vinagre de módena, por ejemplo, y otros ingredientes, para aderezar ensaladas. Otra opción es asegurarte de tomar a menudo nueces.

  4. Expón a menudo tu piel al sol (vitamina D). Con 5 ó 10 minutos al día es suficiente. Si no es así, toma un suplemento de vitamina D2 (es de origen vegetal, no como la D3)

Estudio predice que Europa y Estados Unidos comenzarán el declive del consumo de carne de animales a partir de 2025

 



Europa y Estados Unidos alcanzarán el 'pico de carne' para el año 2025, lo que significa que el consumo de proteína animal comenzará a disminuir. Un nuevo informe predice que el mercado de proteínas alternativas crecerá a 97 millones de toneladas métricas para 2035, lo que representa el 11% del mercado general de proteínas. 

'Pico de la Carne'

El informe Food for Thought: The Protein Transformation dice que una innovación tecnológica más rápida y un apoyo regulatorio completo podrían impulsar el crecimiento al 22% del mercado para 2035. Al ritmo de este último, Europa y América del Norte alcanzarían el 'pico de carne' para 2025. Las empresas Boston Consulting Group (BCG) y Blue Horizon Corporation (BHC) llevaron a cabo la investigación. El director gerente de BCG, Benjamin Morac, dijo: “las proteínas alternativas pronto podrían igualar a las proteínas animales en sabor, textura y precio. Esperamos que la paridad estimule una nueva ola de crecimiento, catapultando lo que es un mercado bastante incipiente hoy en día a la corriente principal, produciendo importantes beneficios ambientales y facilitando un crecimiento aún más rápido"

Paridad de precios

El informe describe la paridad de precios como la "clave para la aceptación del consumidor" cuando se trata de proteínas alternativas. Predice que las alternativas a base de plantas, como las hamburguesas hechas con soja, guisantes y otras proteínas, alcanzarán la paridad en 2023, si no antes. 

Además, las proteínas alternativas elaboradas a partir de microorganismos como hongos, levaduras y algas unicelulares alcanzarán la paridad en 2025. Y las alternativas cultivadas directamente a partir de células animales alcanzarán la paridad en 2032.

El socio gerente y director ejecutivo de BHC, Björn Witte, agregó: “el campo de las proteínas alternativas está muy abierto y el progreso es rápido. Existe una oportunidad real aquí para que los inversores hagan sus movimientos temprano. Y conviértete en un actor integral del futuro de la alimentación. Pero, para navegar con éxito en la industria... se debe perfeccionar los conocimientos técnicos, asegurándose de estar un paso por delante de posibles interrupciones". (Hazteveg.com)

jueves, 22 de abril de 2021

Zapallitos rellenos vegetarianos con arroz y verduras

 



Ingredientes

para 1 porción de zapallitos rellenos

  • 2 zapallitos

  • 1 taza de arroz cocido (yo le puse arroz yamaní)

  • 2 cebollas de verdeo

  • 1 trozo de morrón rojo

  • 1 diente de ajo

  • 1/2 berenjena

  • 1 cda. de pan rallado

  • Sal, pimienta y aceite

 

Preparación:

1. Hervir los zapallitos enteros durante unos 10 minutos. Cuidado que flotan, así que a mitad de la cocción hay que darlos vuelta. Sino nos quedarán cocidos de un solo lado.

2. Dejar que se enfríen, cortarlos por la mitad y ahuecarlos con una cucharita. Si el centro no está cocido no te preocupes, porque lo cocinaremos con las verduras.

3. Cortar las verduras (no importa el tamaño, porque las trituraremos) y saltearlas en un poco de aceite a fuego bajo junto con la carne de los zapallitos que ahuecamos. Tienen que estar bien cocidas.

4. Dejar enfriar las verduras y triturarlas hasta que quede una pasta suave. Salpimentar.

5. Mezclar las verduras trituradas con el arroz, quedará una especie de pasta cremosa.

6. Rellenar con esto los zapallitos.

7. Esparcir por encima el pan rallado y un chorrito de aceite, esto hará que queden dorados por encima

8. Llevar a horno o gratinador hasta que estén dorados. Se le puede poner queso por encima también. Están listos!


.paulinacocina