viernes, 21 de junio de 2024

GALLETAS DE AVENA Y PLÁTANO

 

 


 

Ingredientes para 4 personas:

  • 200g de copos de avena
  • 2 plátanos
  • 1 cucharada de canela

COMO HACER LAS GALLETAS DE AVENA Y PLÁTANO VEGANAS

  1. Para comenzar, en un plato, colocamos lo plátanos pelados y los trituramos con un tenedor hasta obtener una especie de puré.
  2. A continuación, en un bol amplio, ponemos la avena, la canela y añadimos el puré de plátano que acabamos de preparar. Mezclamos todo bien hasta obtener una masa bastante densa.
  3. Hecho esto, damos forma a nuestras galletas de avena y plátano. Cogemos un poquito de masa y con las manos, hacemos unas bolitas y las damos la forma que queramos.
  4. Cuando hayamos acabado con toda la masa, las colocamos las galletas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y las introducimos al horno, previamente calentado a 200ºC. Dejamos que se cocinen durante alrededor de unos 15 minutos hasta que estén doraditas. Pasado ese tiempo sacamos la bandeja del horno, dejamos que se enfríen las galletas de avena y plátano… ¡y listas para comer!

 cocinacaserayfacil

TORTILLA DE CALABACIN

 

 


 

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 5 huevos
  • sal
  • Aceite

COMO HACER LA TORTILLA DE CALABACIN:

  1. Cortamos el calabacín en tiritas de en torno 1/2 dedo de grosor -1cm más o menos-. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana es decir, en finas tiras.
  2. Ponemos un chorrete (no demasiado) de aceite a calentar en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos la cebolla. Echamos una pizquita de sal y vamos removiendo con frecuencia, mientras dejamos que se cocine durante unos 5 minutos.
  3. Pasado este tiempo añadimos el calabacín, que tiene un tiempo de cocción inferior. Echamos también su pizquita de sal y seguimos removiendo. Dejamos cocinar nuestra tortilla de calabacin unos 10 minutos más.
  4. Cuando ambos ingredientes estén blandos, retiramos del fuego y dejamos templar un instante. Mientras lo hace, en un bol ponemos los huevos, una pizquita de sal y los batimos durante unos 30 segundos.
  5. Añadimos ahora la cebolla y el calabacín y mezclamos todos los ingredientes.
  6. Ponemos a calentar en otra sartén antiadherente y más pequeña -apta en tamaño para la tortilla de calabacin que vayamos a hacer- otro chorrito de aceite a fuego medio. Cuando esté caliente vertemos toda esta mezcla y dejamos cuajar durante, de 3 a 6 minutos, dependiendo de lo cuajada que la queramos.
  7. Le damos la vuelta, ayudándonos de un plato y cuajamos la otra cara. El mismo tiempo que en el anterior punto. Finalmente retiramos y servimos.

 cocinacaserayfacil

lunes, 17 de junio de 2024

Jeff McMahan: “El tigre necesita comer carne, nosotros no”

 

 

 





Es una de las grandes referencias mundiales de la ética aplicada a los animales. A sus 62 años, el filósofo norteamericano ha cerrado el círculo de su vida académica en Oxford, donde hace unos meses invitó a su amigo y colega Peter Singer (Liberación Animal) para indagar en el vegetarianismo por razones morales. 


Autor de The Ethics of Killing, McMahan cuestiona el hábito de matar a los animales para comérnoslos y se pregunta si es posible un omnivorismo más “humano”. Está convencido de que con el tiempo miraremos hacia atrás y juzgaremos lo que estamos haciendo con los animales en las granjas industriales con el mismo horror con el que ahora vemos la esclavitud.

¿Desde cuándo la filosofía se preocupa por vegetarianismo por razones éticas?
El interés de la filosofía en el trato de los animales se remonta al mundo clásico. Plutarco es uno de los primeros en poner sobre la mesa la cuestión moral del sufrimiento de los animales y nuestra relación con ellos. Y antes, los pitagorianos eran vegetarianos, aunque no está claro si lo eran solo por factores éticos. El vegetarianismo fue considerado durante un tiempo como la “dieta pitagórica”.

En el otro extremo, usted recuerda lo que decía el autor británico Leslie Stephen a finales del siglo XIX, en su libro Social Rights and Duties: “El cerdo tiene más interés que nadie en la demanda de 'bacon'…”
Ese es el razonamiento que se sigue usando para justificar el consumo de carne. Si no fuera porque nosotros nos lo comemos, probablemente muchos animales no tendrían siquiera la opción de existir. El propio Stephen decía: “Si todos fuéramos judíos, no existirían siquiera los cerdos”…

Usted mismo se hace esa pregunta, puesta al día, en el título provocativo de una de sus más sonadas conferencias: “¿Podríamos estar beneficiando a los animales al comerlos?”
Intuitivamente, y después de llevar muchos años dándole vueltas, creo que la práctica de comer carne no puede ser justificada desde un punto de vista moral. Pero he querido exprimir el argumento de una manera imparcial y desapasionada, para ver si se puede defender un omnivorismo más “humano”. Sé que la pregunta puede sonar provocadora para los vegetarianos, pero es que he querido llegar al fondo de la cuestión, que es ni más ni menos que esta: ¿Existe una manera humana de criar a los animales, en relativa libertad y velando por su bienestar, aunque sepamos que al final vamos a matarlos?

Responda usted mismo…
Hay mucha gente que puede pensar: “Está bien que los animales no sufran, pero no está mal matarlos”… Ahora bien, nadie puede decir eso mismo de un ser humano. Para mí, el problema de fondo no es comer animales, sino matarlos. Lo que estamos haciendo realmente es pagar a otros para que hagan el trabajo sucio. Por más bien que tratemos a un animal, siempre está el hecho de matarlos a un edad prematura, más el terror y el sufrimiento en el momento de la muerte.

Un amigo mío (carnívoro) dice que alguien que no sea capaz de matar a un animal con sus propias manos no debería comer carne…
No sé si hace falta llegar a ese extremo. Pero lo que no se puede justificar moralmente es la “producción” y el consumo de carne en las granjas industriales que abastecen nuestros supermercados. Estamos propiciando la tortura, los malos tratos y el sufrimiento de millones de animales. Creo que con el tiempo miraremos hacia atrás y veremos lo que le estamos haciendo a los animales en este momento con auténtico horror, de la misma manera que ahora vemos la esclavitud.

En los países occidentales aumenta la proporción de vegetarianos, pero en los países en desarrollo se dispara el consumo de carne ¿Hasta cuándo esa contradicción?
El consumo de carne se ha convertido en un símbolo de estatus, igual que tener un coche, y ese es por desgracia el modelo que hemos exportado a los países en desarrollo, donde empiezan a sufrir las mismas enfermedades de la “opulencia”, de la obesidad a las afecciones cardíacas. Yo confío en que la proporción de vegetarianos en unos países vaya en aumento y llegue a compensar el incremento de la de demanda de carne en otros. En cuestión de tiempo, y yo creo que ocurrirá antes de lo pensamos. Cada vez está también más claro el impacto que el consumo de carne tiene en el medio ambiente y en el cambio de climático. Nuestos hábitos alimenticios son crueles y además no son sostenibles. Creo que los factores ambientales y éticos acabarán yendo de la mano.

Usted fue carnívoro y cazador hasta la adolescencia. Cuéntenos la experiencia que le hizo cambiar de dieta…
Yo cazaba patos, los deplumaba y nos los comíamos en casa. Vivía en una zona rural del estado de Georgia, y en el sur de Estados Unidos es normal que te regalen un fifle de los trece años y te pongas a cazar. Eso fue lo que me ocurrió a mí, y reconozco que durante un tiempo me gustaba pegar tiros… Pero una vez vi a un cazador romperle el cuello a una paloma herida que intentaba huir de él, y aquella escena me cambió la vida. Dejé de cazar, vendí mi escopeta a los 16 años. Siendo adolescente dejé de comer carne, y aún recuerdo que cuando vine a estudiar a Oxford era el único vegetariano de mi promoción: todas las noches me iba a la cama con una loncha fría de queso porque no tenía otra opción.

Los tiempos han cambiado… ¿Pero cuánta gente decide realmente hacerse vegetariana por razones éticas, pensando en el bienestar de los animales?
Hoy por hoy, en casi todas las facultades universitarias británicas hay menús vegetarianos. Y puedo asegurar que el factor ético es lo que lleva a muchos jóvenes a dejar de comer carne, más allá de las razones de salud.

¿Qué le parece el veganismo?
Yo sigo comiendo productos lácteos por prescripción médica: padezco osteopenia (diminución de la capacidad mineral ósea). Ser vegano es la mejor opción moral posible, mejor aún que ser vegetariano. Yo lo sería si pudiera… Está claro que hay una relación clara entre la producción de leche y la industria de la carne. El sufrimiento al que se someten a las terneras y a las vacas en el momento de la separación no es de ningún modo justifcable. Como no lo es la producción de huevos en las granjas industriales donde los pollos y las gallinas se pasan la vida en jaulas y en condiciones deplorables.

En otro artículo también polémico (“The Meat Eaters”) usted advierte que el mundo natural es una “incesante carnicería”. Y llega incluso a plantearse si no sería deseable un mundo libre de “depredadores” para evitar el sufrimiento animal. ¿Está acaso justificando la extinción de los leones, lo tigres o los osos?
Si desaparecieran los leones, los tigres y los osos, posiblemente habría una sobrepoblación de herbívoros y se crearía una grave disrupción ecológica. Ese es uno de los argumentos que utilizo en el artículo para cuestionar la extinción de los carnívoros. Pero yo justificaría en cualquier caso la intervención del hombre para reducir el sufrimiento en el mundo natural. ¿Cómo? Regulando las poblaciones de depredadores o estirilizándoles.

¿Acaso el hombre no se ha convertido en el gran depredador?
El tigre necesita comer carne, nosotros no. Nosotros no somos depredadores por necesidad biológica. Podemos llevar una vida saludable sin comer carne. Es más, somos hasta cierto punto el producto la extinción de los dinosaurios y de los grandes carnívoros. La desaparición de unas especies ha permitido siempre la aparición de otras. La nuestra, sin ir más lejos.

Correo del sol




miércoles, 15 de mayo de 2024

Mayonesa de Albahaca

 

 


 
Ingredientes
- 1 taza de hojas de albaca
- 4 cda de aceite de oliva
- 1 diente de ajo
- Sal a gusto
Preparación
Coloque en la licuadora las hojas de albaca, el
aceite de oliva, el ajo y la sal.
Licue por 3 a 5 min.
Consuma con lo que usted desee.

 cocinafácil

domingo, 12 de mayo de 2024

Pensamientos

 

 

 

 


 

 

"No permitáis que nadie pase por alto la carga de su responsabilidad. Mientras tantos animales sigan siendo maltratados, mientras los lamentos de los animales sedientos en los vagones de carga se enmudezcan, mientras tanta brutalidad prevalezca en nuestros mataderos, todos nosotros seremos culpables. Cada cosa que vive tiene valor como ser vivo, como una de las manifestaciones del misterio de esta vida".

 




sábado, 27 de abril de 2024

¿Cuáles son los diferentes tipos de levadura?

 


 

¿Qué es la levadura de panadería?

La levadura de panadería es un microorganismo utilizado en la producción de pan y otros productos horneados para hacer que la masa suba y obtenga una textura esponjosa. Está compuesta por un hongo unicelular conocido como Saccharomyces cerevisiae, que se alimenta de azúcares presentes en la masa y produce dióxido de carbono y alcohol como subproductos.

Cuando se añade levadura a la masa, esta metaboliza los azúcares presentes en los ingredientes, liberando dióxido de carbono en forma de burbujas. Estas burbujas quedan atrapadas en la masa, lo que hace que aumente su volumen y adquiera una textura esponjosa y ligera al hornearse.

Existen diferentes formas de levadura de panadería disponibles en el mercado. La levadura fresca, también conocida como levadura fresca activa o levadura de panadero fresca, se presenta en forma de bloques o cubos blandos. La levadura seca, por otro lado, se presenta en forma de gránulos o polvo y tiene una vida útil más larga que la levadura fresca.

La levadura de panadería es un ingrediente esencial en la elaboración de pan y otros productos horneados, ya que impulsa el proceso de fermentación que permite que la masa suba y desarrolle su sabor y textura característicos.

¿Qué es la masa madre?

La levadura madre, también conocida como masa madre o fermento natural, es un cultivo de levadura natural utilizado en la producción de pan. A diferencia de la levadura comercial o instantánea, que es una cepa aislada de levadura, la levadura madre es una mezcla de levaduras y bacterias salvajes presentes de forma natural en el entorno.

La levadura madre se crea mezclando harina y agua y permitiendo que fermente durante un período de tiempo, generalmente varios días o incluso semanas. Durante la fermentación, las levaduras y bacterias presentes en el ambiente y en los ingredientes se desarrollan y se alimentan de los azúcares de la harina, produciendo ácido láctico y dióxido de carbono.

El uso de levadura madre en la panificación proporciona varios beneficios. En primer lugar, las levaduras y bacterias presentes en la masa madre contribuyen a un proceso de fermentación más lento y prolongado, lo que ayuda a desarrollar el sabor y la textura del pan. Son los apreciados "panes lentos". Además, la levadura madre puede ayudar a mejorar la digestibilidad y la conservación del pan, así como aportar una mayor variedad de sabores y aromas.

La levadura madre se utiliza como base para hacer pan en lugar de utilizar levadura comercial. Se reserva una porción de la masa madre después de cada fermentación y se alimenta con más harina y agua para mantenerla viva y activa. Esta porción de levadura madre se utiliza luego para fermentar la nueva masa de pan, y el proceso se repite continuamente, lo que permite mantener viva y enriquecer la levadura madre con el tiempo.

La levadura madre requiere cuidado y mantenimiento regular para mantener su actividad y propiedades. Es un elemento fundamental en la panificación artesanal y ha ganado popularidad debido a los sabores y características únicas que puede aportar al pan.

En la práctica, ¿qué diferencia hay entre la levadura de panadería y la levadura madre?

La levadura de panadería es más rápida y directa en su acción fermentativa. Se activa rápidamente cuando se mezcla con los ingredientes de la masa y produce una fermentación rápida, lo que permite que la masa suba rápidamente.

La levadura madre, en cambio, requiere un proceso de fermentación más lento y prolongado. Debido a la presencia de levaduras y bacterias salvajes, la fermentación puede llevar varias horas o incluso días. Esto permite un desarrollo más completo de sabores y aromas en el pan y contribuye a su textura y conservación.

En relación con el sabor y las características del pan, la levadura de panadería, al ser más rápida, tiende a producir un pan con un sabor y aroma más neutros. Por otro lado, la levadura madre aporta una mayor complejidad de sabores y aromas al pan. Debido a la fermentación prolongada y la presencia de levaduras y bacterias salvajes, la levadura madre puede conferir notas ácidas, afrutadas o incluso ligeramente alcohólicas al pan.

¿Qué es la levadura micronizada?

La levadura micronizada es un tipo de levadura que ha sido procesada y molido en partículas muy finas, más pequeñas que la levadura seca convencional. Este proceso de micronización ayuda a mejorar la disolución y dispersión de la levadura en líquidos y mezclas, lo que facilita su incorporación en productos alimenticios y bebidas.

La levadura micronizada se produce utilizando técnicas de molienda especializadas que reducen el tamaño de las partículas de levadura a un tamaño microscópico. Esto aumenta significativamente la superficie de contacto de la levadura, lo que mejora su capacidad de disolverse y mezclarse uniformemente en la masa o líquido en el que se utiliza.

La levadura micronizada se utiliza en una variedad de productos alimenticios y bebidas, como pan, pasteles, galletas, salsas, aderezos, bebidas fermentadas y suplementos alimenticios.

La levadura micronizada debe ser activada adecuadamente antes de su uso. Por lo tanto, generalmente se mezcla con líquidos tibios o se añade directamente a la masa o líquido en el que se va a utilizar para activarla antes de la fermentación.

¿Qué es la levadura química?

La levadura química, también conocida como polvo de hornear o impulsor químico, es un agente leudante utilizado en la panificación y repostería para hacer que las masas se eleven y adquieran una textura esponjosa sin necesidad de utilizar levadura biológica.

A diferencia de la levadura de panadería, que es un organismo vivo (levadura activa), la levadura química es una combinación de ingredientes químicos en polvo, generalmente bicarbonato de sodio (carbonato ácido de sodio) y un ácido de reacción, como el cremor tártaro (bitartrato de potasio), el fosfato ácido de calcio o el fosfato monocálcico.

Cuando la levadura química se mezcla con la masa y se expone al calor del horno, los ingredientes químicos reaccionan entre sí y liberan dióxido de carbono. Este gas se atrapa en la masa en forma de burbujas, lo que hace que la masa se expanda y adquiera una textura ligera y esponjosa.

Es importante destacar que la acción de la levadura química es instantánea y se activa cuando se mezcla con líquido y se expone al calor. No requiere tiempo de fermentación como lo hace la levadura biológica. Esto hace que la levadura química sea especialmente útil en recetas que no permiten tiempo para la fermentación, como en algunos pasteles, galletas y panes rápidos.

¿Qué es el "agua de levadura"?

El "agua de levadura" es un líquido obtenido a partir del proceso de activación o hidratación de la levadura seca o fresca antes de su uso en la panificación o repostería. También se conoce como "agua de activación" o "agua de rehidratación".

Cuando se utiliza levadura seca, es común disolverla en agua tibia o a una temperatura específica para reactivarla antes de agregarla a la masa. Este proceso permite que la levadura se disuelva y se active, preparándola para la fermentación. El líquido resultante de esta disolución se conoce como "agua de levadura". El agua tibia utilizada para disolver la levadura proporciona un entorno óptimo para activar las células de levadura y promover su crecimiento.

La cantidad de agua utilizada para activar la levadura puede variar según la receta y las instrucciones del fabricante de la levadura. Es importante seguir las recomendaciones específicas para asegurarse de que la levadura se active correctamente y proporcione una fermentación adecuada.

El agua de levadura, una vez preparada, se mezcla con los demás ingredientes de la receta para formar la masa. El dióxido de carbono producido durante la fermentación de la levadura se dispersará en la masa y hará que se eleve, creando una textura esponjosa y aireada en el producto final.

¿Qué es el rejuvelac o agua enzimática?

El rejuvelac es una bebida fermentada hecha a partir de granos germinados, generalmente trigo, cebada, centeno o quinoa. Es conocido por sus propiedades probióticas y se utiliza como un alimento fermentado que promueve la salud intestinal.

El proceso de preparación del rejuvelac implica remojar los granos durante un período de tiempo, generalmente entre 24 y 48 horas, para permitir que germinen. Después de la germinación, los granos se enjuagan y se dejan en agua durante unos días adicionales para permitir la fermentación.

Durante la fermentación, los granos liberan enzimas y bacterias beneficiosas que convierten los carbohidratos en ácido láctico, vitaminas y otros compuestos bioactivos. El líquido resultante es el rejuvelac, que adquiere un sabor ligeramente ácido y efervescente.

El rejuvelac se puede consumir directamente como una bebida refrescante o se puede usar como base para otras preparaciones, como aderezos para ensaladas o salsas. Es importante tener en cuenta que el sabor del rejuvelac puede variar dependiendo del tipo de grano utilizado y el tiempo de fermentación.

El rejuvelac es valorado por su contenido probiótico, que puede ayudar a equilibrar la flora intestinal y promover una digestión saludable.

El rejuvelac es una bebida fermentada casera y su preparación requiere cuidado y atención para evitar la contaminación por bacterias no deseables. No se recomienda su consumo por embarazadas o personas con enfermedades del sistema inmunológico comprometido.

¿Se puede preparar rejuvelac con dátiles?

El rejuvelac tradicionalmente se prepara utilizando granos germinados. Sin embargo, también es posible preparar una variante de rejuvelac utilizando dátiles en lugar de granos.

La preparación del rejuvelac con dátiles implica remojar y enjuagar los dátiles para eliminar cualquier suciedad o impureza. Luego, se agregan los dátiles a un frasco de vidrio limpio y se cubren con agua filtrada. El frasco se tapa con un paño de tela transpirable o una gasa y se deja reposar a temperatura ambiente durante uno o dos días, agitando suavemente de vez en cuando.

Durante este período de fermentación, los dátiles liberan azúcares naturales que son consumidos por las bacterias y levaduras presentes en el ambiente. Esto produce ácido láctico y otros compuestos que dan lugar al sabor y propiedades fermentadas del rejuvelac.

Después de uno o dos días de fermentación, se cuela el líquido de los dátiles y se descartan los dátiles remanentes. El líquido resultante es el rejuvelac de dátiles y se puede consumir directamente o utilizarse como base para aderezos, salsas o batidos.

La fermentación con dátiles puede producir un sabor dulce y ácido en el rejuvelac, en lugar del sabor más neutro que se obtiene con granos germinados. Además, debido al alto contenido de azúcar de los dátiles, el rejuvelac de dátiles puede ser más dulce que la versión tradicional.

Si decides preparar rejuvelac con dátiles, asegúrate de utilizar dátiles de buena calidad y agua filtrada. También es importante seguir prácticas higiénicas adecuadas para evitar la contaminación y asegurar la seguridad de la fermentación.

Correo del sol

 

 


jueves, 25 de abril de 2024

Milanesas vegetarianas

 


Ingredientes


  1. 1/3 tz nueces de pecan
  2. 1 tz arroz cocido
  3. 1 huevo
  4. 3 cdas pan rallado + lo que se use para empanar
  5. Sal, pimienta, ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano, nuez moscada
  6.  
     

    Paso a paso

    1

    Procesar el huevo con las nueces, el arroz y los champiñones.

     2

    Agregar los champiñones y seguir procesando hasta formar una pasta. Agregar los condimentos.

    3

    Pasar a un recipiente y agregar el pan rallado y mezclar

     4

    Agregar la harina, mezclar bien y agregar también el queso rallado.

     5

    Una vez que esté todo integrado tomar porciones de la masa y colocarla sobre pan rallado. Colocar pan rallado por encima y presionar para ir formando la milanesa.

    6

    Colocar en una sartén con aceite o llevar a horno.

     
     cookpad

     


Empanadas de queso y cebolla

 

 


 

Ingredientes:

 

  1. 250 gramos queso de sándwich
  2. 1/2 cebolla
  3. 10 Tapas para empanada
  4. 1 huevo

 

PREPARACIÖN :

 Picar y cocinar la cebolla con un poquito de aceite de oliva.

 Picar el queso y mezclarlo con la cebolla. Así de fácil el relleno está pronto.

 Relleno en medio y a repulgar las tapas

 Batir un huevo y pasarlo por encima a las empanadas, esto le dará una cobertura dorada y crocante. Llevar al horno a máxima potencia hasta que se vean tostadas, 20 minutos aproximadamente.

 Y listo! Super fáciles y demasiado ricas.

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