sábado, 6 de noviembre de 2021

Sopa de quinoa con alubias y zanahoria



Ingredientes aproximados para 2-4 personas

  • 1 cebolla roja, 1 diente de ajo, 2 zanahorias, 100 g de quinoa, 2 tazas de alubias negras (o de otra variedad) cocidas y escurridas, 1/2 vaso de vino blanco, 1/2 cucharadita de comino molido, 1/4 cucharadita de cayena o pimentón picante, 1 cucharadita de cúrcuma molida, 1 limón, tabasco al gusto, perejil o cilantro fresco, pimienta negra, sal, aceite de oliva virgen extra.

Cómo hacer:

Cocer previamente las alubias, dejadas a remojo toda la noche, en olla convencional o en olla rápida, o utilizar legumbres en conserva. Escurrir bien con suavidad. Reservar. Enjuagar muy bien la quinoa hasta que el agua deje de salir turbia. Picar la cebolla roja y el diente de ajo, pelar las zanahorias y cortar en rodajas.

Calentar un poco de aceite de oliva en una cazuela y pochar la cebolla con el ajo y una pizca de sal durante unos 5 minutos. Añadir la zanahoria y las especias, remover y saltear 5 minutos más. Incorporar la quinoa, dejar que se tueste y regar con el vino. Cuando se evapore el alcohol, cubrir con agua, salpimentar y dejar cocer a fuego lento 15 minutos.

Vigilar que no reduzca el líquido demasiado, añadiendo más agua si fuera necesario. Agregar las alubias, mezclar bien y añadir el zumo del limón. Dejar cocer unos 10 minutos más a fuego suave. Corregir de sal, añadir tabasco rojo o verde al gusto y servir con perejil o cilantro fresco picado.

vitonica


jueves, 4 de noviembre de 2021

Filetes de seitán en salsa de pimienta


 

Ingredientes

Para 2 personas

  • Seitán cortado en filetes 250

  • Diente de ajo (opcional) 1

  • Pimienta negra en grano 2 cucharaditas

  • Vino blanco 60

  • Caldo de verduras 60

  • Nata líquida vegetal (soja, avena, arroz, coco...) 200

  • Pimentón dulce o picante, al gusto

  • Tomillo seco al gusto

  • Pimienta negra molida al gusto

  • Sal al gusto

  • Aceite de oliva virgen extra

Cómo hacer:


Escurrir el seitán del posible líquido de su envase, cortar en filetes no muy finos y secar con suavidad con papel de cocina. Calentar un poco de aceite en una sartén o cazuela y dorar a fuego alto por ambas caras. Retirar y reservar.

Laminar el diente de ajo pelado (opcional). Añadir un poco más de aceite a la sartén, calentar a fuego medio y agregar la pimienta en grano y el ajo. Dejar que liberen sus aromas y el ajo se dore hasta quedar crujiente, con cuidado ya que se quema rápidamente. Retirar el ajo y reservar.

Subir el fuego, añadir el vino y dejar que evapore el alcohol pasados un par de minutos. Incorporar el caldo y el tomillo, remover bien y echar la nata y el pimentón. Salar ligeramente (el caldo suele ir salado) y devolver el seitán, cubriéndolo bien con el líquido.

vitonica

domingo, 24 de octubre de 2021

Ensalada de quinoa con lentejas beluga y hortalizas crujientes.

 

 




Ingredientes para 2 personas

  • 100 g de quinoa, 1/2 cucharadita de comino en grano, 1/2 cucharadita de semillas de mostaza, 40 g de lentejas beluga, 1 pepino pequeño, 1 cebolleta pequeña, 1 ramita de apio, 2 tomates de rama, 1 manojo de hojas de espinaca baby, zumo de 1/2 limón o 1 lima, 2 cucharadas de perejil o cilantro fresco picado, 1 cucharada de alcaparras, 1/2 cucharadita de comino molido, 1/2 cucharadita de hinojo molido, 1/2 cucharadita de Tabasco o salsa picante al gusto, 1/4 cucharadita de vinagre de arroz, pimienta negra, sal, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Cómo hacer ensalada de quinoa con lentejas beluga y hortalizas crujientes

Lavar bien la quinoa hasta que deje de salir agua turbia y tostarla ligeramente en la olla o cazuela sin añadir nada de líquido ni aceite, hasta que empiece a soltar un aroma ligero a frutos secos. Incorporar entonces las semillas de comino y las de mostaza, si usamos, y dar unas vueltas. Añadir las lentejas, un poco de aceite, salpimentar y cubrir con dos dedos de agua. Llevar a ebullición, bajar el fuego y cocer hasta que estén al dente, siguiendo las indicaciones de los paquetes.

Vigilar que no quede demasiado seco, o subir el fuego al final de la cocción si quedara demasiado líquido en la cazuela. Remover de vez en cuando y comprobar el punto, buscamos una textura ligeramente firme, no gomosa. Mientras tanto lavar muy bien las hortalizas y enjuagar las alcaparras para eliminar parte de la sal de la conserva. Pelar el pepino, despepitar los tomates y retirar los filamentos del apio. Picar todo muy bien en piezas pequeñas.

Añadir el perejil o cilantro a la cazuela, ya fuera del fuego, y todos los vegetales preparados. Incorporar las especias y aliñar con el zumo de lima o limón, la salsa picante, el vinagre y aceite de oliva virgen extra. Salpimentar al gusto y añadir más o menos aceite si se desea, mezclando todo bien. Guardar en la nevera.  (vitonica)

 


pastel de frambuesas y avena sin azúcar

 

 

 



Ingredientes

  • 3 huevos 

  • 350 gramos de queso fresco batido desnatado

  • Ralladura de lima o 1  limón

  • 25 g de harina de avena

  • 30 gramos de copos de avena

  • 5 g de levadura química

  • 1 g  de sal

  • 250 g de frambuesas

  • Esencia de vainilla opcional 

  • Endulcorante apto para cocinar (OPCIONAL)

¿Cómo se prepara?

  1. Precalienta el horno a 170ºC y prepara un molde o fuente de tamaño medio, de paredes profundas, engrasándolo ligeramente con aceite o cubriéndolo con papel sulfurizado. 

  2. Lava con suavidad las frambuesas y déjalas secar sobre un paño o papel de cocina.

  3. Separa las claras de las yemas, reservando las primeras aparte. Bate con unas varillas las yemas con la ralladura de lima o limón, el queso batido desnatado, la vainilla y la sal.

  4. Añade también edulcorante si se desea (mejor líquido y apto para hornear).

  5. Añade la levadura, la harina de avena y los copos, y mezcla bien.

  6.  Se pueden triturar los copos con un robot o picadora para lograr la textura fina de la harina, o usar solo en copos.

  7. Añade las frambuesas y mezclar con suavidad. Aparte bate las claras con una batidora de varillas hasta obtener una textura firme a punto de nieve. 

  8. Incorpóralas a la masa principal y mezclar con movimientos envolventes, suaves, usando una lengüeta o espátula.

  9. Llena el molde con cuidado y añade unas frambuesas extra si se desea por encima. Hornea a media altura durante unos 35-40 minutos, vigilando que no se queme por arriba.

  10. Al pinchar con un palillo en el centro debe salir limpio. Deja enfriar fuera del horno sobre una rejilla antes de servir.

Gastrolabweb



lunes, 11 de octubre de 2021

croquetas de espinaca y queso

 

 


Ingredientes:

  • 400gr de espinacas cocidas
  • 1 huevo
  • 1 cebolla picada
  • 1 morrón o pimiento rojo picado
  • 50gr de pan rallado
  • 50gr de queso parmesano o mozzarella rallado
  • Condimentos: sal, pimienta.

 

 

Preparación:

Comenzamos salteando la cebolla y el morrón en una sartén y cuando estén listos agregamos las acelgas sin excedente de líquido. Cocinamos un poco para que se mezclen los sabores, retiramos del fuego.Luego cuando haya bajado un poco la temperatura de las verduras agregamos el huevo, condimentamos con sal y pimienta, integramos todo bien.

Agregamos el pan rallado y el queso mezclamos bien, formamos las croquetas y las acomodamos en la placa o freímos. En caso de hacerlas fritas deberás hacerle el rebozado sí o sí, a la hora de servirlas puedes agregarle una salsa o mayonesa. 

mdzol

omelettte con vegetales

 


 

Ingredientes:

  • 2 huevos
  • ½ taza de brócoli
  • 1/2 cebolla morada pequeña
  • 1 tomate
  • Aceite, sal y pimienta

 

 

Procedimiento:

Lavamos los vegetales y los cortamos en trozos, reservamos.

Luego cascamos los huevos y le rompemos el ligue, preparamos una sartén con un poco de materia grasa y vertemos la mezcla, luego agregamos los vegetales y dejamos que se cocine, cuando vemos que el huevo cuajó, podemos cerrarla o voltearla, cocinamos por unos minutos más ¡y listo!  (mdzol)

lunes, 4 de octubre de 2021

DÍA MUNDIAL DEL VEGETARIANISMO (1ºOctubre)

 

 

 



 

ONU: se desperdicia 17% de todos los alimentos disponibles a nivel del consumidor

 

 


 

  • En 2019 se desperdiciaron: 931 millones de toneladas de alimentos vendidos a hogares, minoristas, restaurantes y otros servicios alimentarios.
  • El estudio encuentra que el desperdicio de alimentos es un problema global, no solo del mundo desarrollado.
  • El informe sobre el Índice de desperdicio de alimentos ayuda a los países a realizar un seguimiento del progreso en el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU 12.3 de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030.

Nairobi / París, 4 de marzo de 2021 Se estima que 931 millones de toneladas de alimentos, o 17% del total de alimentos disponibles para los consumidores en 2019, terminaron en los basureros de hogares, minoristas, restaurantes y otros servicios alimentarios, según una nueva investigación de la ONU realizada como parte de los esfuerzos mundiales para reducir el desperdicio de alimentos a la mitad para 2030.

El peso equivale aproximadamente a 23 millones de camiones de 40 toneladas completamente cargados, suficiente para dar siete vueltas a la Tierra.

El informe sobre el Índice de desperdicio de alimentos 2021, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la organización asociada WRAP, analiza el desperdicio de alimentos que se produce en los puntos de venta, restaurantes y hogares, y considera no solo los alimentos, sino también las partes no comestibles, como los huesos y cáscaras. El informe presenta la recopilación, el análisis y el modelo de datos más completos hasta la fecha sobre el desperdicio de alimentos, y ofrece una metodología para que los países puedan hacer sus propias mediciones. Se identificaron 152 puntos para la medición del desperdicio de alimentos en 54 países.

El informe encuentra que en casi todos los países que han medido el desperdicio de alimentos, este fue sustancial, independientemente del nivel de ingresos. Muestra que la mayor parte de este desperdicio proviene de los hogares, que descartan 11% del total de alimentos disponibles en la etapa de consumo de la cadena de suministro. Los servicios de alimentación y los establecimientos minoristas desperdician 5% y 2%, respectivamente. A nivel mundial, per cápita, cada año se desperdician 121 kilogramos de alimentos a nivel del consumidor, y 74 de esos kilogramos se desperdician en los hogares. El informe también incluye estimaciones per cápita regionales y nacionales.

El desperdicio de alimentos tiene importantes efectos ambientales, sociales y económicos. Por ejemplo, en un momento en que la acción climática aún está rezagada, entre 8% y 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están asociadas con alimentos que no se consumen, si se toman en cuenta las pérdidas que suceden antes del nivel del consumidor.

“Disminuir el desperdicio de alimentos reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero y la velocidad de la destrucción de la naturaleza que resulta de la conversión de la tierra y la contaminación. Al mismo tiempo, mejoraría la disponibilidad de alimentos y, por lo tanto, reduciría el hambre y ahorraría dinero en un momento de recesión mundial”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.

“Si queremos tomarnos en serio la lucha contra el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, la contaminación y los residuos, entonces las empresas, los gobiernos y los ciudadanos de todo el mundo deben hacer su parte para reducir el desperdicio de alimentos. La Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de la ONU de este año brindará la oportunidad de lanzar nuevas acciones audaces para abordar el desperdicio de alimentos a nivel mundial”.

Con 690 millones de personas afectadas por el hambre en 2019, un número que se espera aumente drásticamente con la COVID-19, y 3.000 millones de personas que no pueden pagar una dieta saludable, los consumidores necesitan apoyo para reducir el desperdicio de alimentos en el hogar.

Los países pueden aumentar la ambición climática al incluir el desperdicio de alimentos en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional de cara al Acuerdo de París, al tiempo que fortalecen la seguridad alimentaria y reducen los costos para los hogares. En ese sentido, la prevención del desperdicio de alimentos es también un área crucial para su inclusión en las estrategias de recuperación de la COVID-19.

Un problema global

“Durante mucho tiempo, se asumió que el desperdicio de alimentos en el hogar era un problema importante solo en los países desarrollados. Con la publicación del informe sobre el Índice de desperdicio de alimentos, sin embargo, vemos que las cosas no son exactamente así”, dijo Marcus Gover, director ejecutivo de WRAP.

“En los 9 que nos quedan, no lograremos la Meta 3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 12 si no aumentamos significativamente la inversión para abordar el desperdicio de alimentos en el hogar a nivel mundial. Esto debe ser una prioridad para gobiernos, organizaciones internacionales, empresas y fundaciones filantrópicas”, advirtió Gover.

La meta 12.3 de los ODS busca reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per cápita a nivel de los minoristas y los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción y suministro. Uno de los dos indicadores de la meta es el índice de desperdicio de alimentos.

Un número creciente de países ha medido el desperdicio de alimentos en los últimos años. Los informes encuentran que 14 países ya tienen datos sobre el desperdicio de alimentos en los hogares recopilados de una manera compatible con el Índice de desperdicio de alimentos. Otros 38 países tienen datos sobre el desperdicio de alimentos en los hogares en los cuales pequeños cambios en la metodología, la cobertura geográfica o el tamaño de la muestra permitirían crear una estimación compatible con el ODS 12.3. En total, 54 países tienen datos de al menos uno de los tres sectores que abarca el informe.

Las nuevas estimaciones del desperdicio de alimentos a nivel del consumidor en todo el mundo se generaron a partir de puntos de medición de datos existentes y extrapolaciones basadas en las estimaciones observadas en otros países. Dado que 75% de la población mundial vive en algún país con una estimación de desperdicio de alimentos directamente observada a nivel doméstico, la confiabilidad de la estimación en este sector es mayor. En cambio, puesto que las estimaciones directas son mucho más bajas al nivel de los minoristas y los servicios de alimentos, la confianza en las estimaciones en estos sectores es menor.

Los datos que permiten desglosar los alimentos desperdiciados de las partes no comestibles están disponibles solo en unos cuantos países de ingresos altos y muestran una división de 50% en promedio al nivel de los hogares. La proporción de partes no comestibles es una brecha de conocimiento importante y puede ser mayor en los países de bajos ingresos.

Para aprovechar el trabajo del informe, el PNUMA lanzará grupos de trabajo regionales para ayudar a desarrollar las capacidades de los países para medir el desperdicio de alimentos a tiempo para la próxima ronda de informes del ODS 12.3 a fines de 2022, y ayudarlos a desarrollar líneas de base nacionales para rastrear el progreso hacia la meta de 2030, y diseñar estrategias nacionales para prevenir el desperdicio de alimentos.

unep.org