Defienden su positivo efecto ante el colesterol, alaban sus cualidades en la alimentación cardiosaludable, propagan su valor nutritivo y, por supuesto, ensalzan su rendimiento en la cocina: ensaladas, frituras, salsas...
En la dieta mediterránea, el rey son los aceites de oliva y de otros frutos y semillas, que entre nosotros han jugado desde hace décadas el papel que en otras culturas culinarias han desempeñadao la mantequilla y otras grasas menos saludables que los aceites. Conocer las características organolépticas (sabor, color, aroma...) y nutritivas de los distintos tipos de aceite, destinar cada uno a su uso culinario más propicio y elegir acertadamente entre la inmensa oferta de aceites que brindan las estanterías de las tiendas es hoy una práctica común entre los consumidores, especialmente entre los más preocupados por mantener una dieta saludable pero no por ello menos satisfactoria para el paladar.
Disponemos en el mercado de una gran variedad de aceites: de oliva, de girasol, de soja, maíz, ¿, ¿en qué debemos fijarnos para elegir uno u otro?.
Todos ellos son aptos para el consumo pero hay sensibles diferencias en cuanto a su valor nutritivo, características sensoriales, usos culinarios más adecuados e incluso en sus efectos en relación con la salud. A pesar de que son los alimentos más calóricos, los aceites son productos básicos que deben estar cada día en nuestra dieta; aunque siempre en las cantidades adecuadas. Lo más conveniente es utilizar en la cocina el aceite de oliva (procedente de la aceituna) y los de semillas, ya que así conseguimos que la proporción de los diversos tipos de grasa (monoinsaturada, poliinsaturada y saturada) se ajuste a lo que requiere una alimentación equilibrada y cardiosaludable.
aceites de semillas y frutos
En ellos abunda la grasa poliinsaturada (especialmente, ácido linoleico y, en ciertos aceites, linolénico; este último similar a la grasa del pescado azul). Los ácidos linoleico y linolénico son esenciales, han de incluirse cada día en la alimentación ya que el organismo no los puede producir por sí solo.
En nuestro cuerpo, las grasas poliinsaturadas producen los siguientes efectos cardioprotectores: reducen los niveles de colesterol total y otras grasas llamadas triglicéridos en sangre; reducen el riesgo de formación de coágulos sanguíneos (trombosis y accidentes cardiovasculares-cerebrovasculares) y producen vasodilatación (aumentan el diámetro de los vasos sanguíneos).
Aceite de girasol: después del aceite de cártamo es el más rico en ácido linoleico y después del de germen de trigo, lo es también en vitamina E.
Aceite de soja: de sabor neutro, es rico en grasas poliinsaturadas, especialmente en ácido linolénico.
Aceite de nuez: se obtiene por presión en frío y no precisa refinado. Es el más rico en ácido linolénico. Se oxida y enrancia con mucha facilidad.
Aceite de sésamo: de sabor y aroma muy agradables, contiene igual proporción de ácido oleico (monoinsaturado) y linoleico (poliinsaturado). No precisa refinado, contiene un antioxidante natural, sesamol, que lo hace muy estable y resistente a la oxidación, por lo que soporta varios años sin enranciarse.
Aceite de coco y de palma: estamos ya en otra cosa, porque estos aceites son ricos en grasa saturada y, al igual que las grasas saturadas que abundan en los alimentos de origen animal, su consumo frecuente se relaciona con el aumento de los niveles de colesterol en sangre y por tanto, no poseen el efecto cardioprotector de los otros aceites. Son menos saludables que cualesquiera otros aceites convencionales y generalmente se emplean en la elaboración de productos de bollería industrial y en frituras de productos tipo snacks.
El aceite de oliva es el más adecuado para freír, ya que es el que mejor resiste las temperaturas de hasta 160º-200º necesarias para freír. Es el más estable y el que se descompone más lentamente. Otra ventaja: impregna menos al alimento frito, con lo que lo convierte en menos calórico.
No mezclar aceite nuevo con ya usado. Ni el de oliva con los de semillas: tienen diferentes puntos de humo, el de oliva aguanta más temperatura que los otros y si los mezclamos, uno quema al otro y se producen sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.
El aceite de oliva:
El virgen y el puro de oliva son los más ricos en vitamina E (antioxidante natural) y fitosteroles. Todos ellos destacan por su elevado aporte de grasa monoinsaturada (principalmente, ácido oleico), la que mejor colabora en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Esta grasa monoinsaturada aumentan los niveles en sangre del 'buen colesterol' (HDL-colesterol).
Por otro lado, la vitamina E y el ácido oleico evitan la oxidación de las lipoproteínas o transportadores en sangre del colesterol (relacionadas con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares) y de otras sustancias vinculadas con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer.
Estas dos particularidades del aceite de oliva le confieren el calificativo de alimento saludable. Todo ello explica que se recomiende el empleo de aceite de oliva (preferiblemente, virgen o puro de oliva), aunque ello no signifique desterrar el uso de aceites de semillas, también saludables.
jueves, 5 de septiembre de 2013
El Aceite: Saludables e Indispensables en la Dieta
Defienden su positivo efecto ante el colesterol, alaban sus cualidades en la alimentación cardiosaludable, propagan su valor nutritivo y, por supuesto, ensalzan su rendimiento en la cocina: ensaladas, frituras, salsas...
En la dieta mediterránea, el rey son los aceites de oliva y de otros frutos y semillas, que entre nosotros han jugado desde hace décadas el papel que en otras culturas culinarias han desempeñadao la mantequilla y otras grasas menos saludables que los aceites. Conocer las características organolépticas (sabor, color, aroma...) y nutritivas de los distintos tipos de aceite, destinar cada uno a su uso culinario más propicio y elegir acertadamente entre la inmensa oferta de aceites que brindan las estanterías de las tiendas es hoy una práctica común entre los consumidores, especialmente entre los más preocupados por mantener una dieta saludable pero no por ello menos satisfactoria para el paladar.
Disponemos en el mercado de una gran variedad de aceites: de oliva, de girasol, de soja, maíz, ¿, ¿en qué debemos fijarnos para elegir uno u otro?.
Todos ellos son aptos para el consumo pero hay sensibles diferencias en cuanto a su valor nutritivo, características sensoriales, usos culinarios más adecuados e incluso en sus efectos en relación con la salud. A pesar de que son los alimentos más calóricos, los aceites son productos básicos que deben estar cada día en nuestra dieta; aunque siempre en las cantidades adecuadas. Lo más conveniente es utilizar en la cocina el aceite de oliva (procedente de la aceituna) y los de semillas, ya que así conseguimos que la proporción de los diversos tipos de grasa (monoinsaturada, poliinsaturada y saturada) se ajuste a lo que requiere una alimentación equilibrada y cardiosaludable.
aceites de semillas y frutos
En ellos abunda la grasa poliinsaturada (especialmente, ácido linoleico y, en ciertos aceites, linolénico; este último similar a la grasa del pescado azul). Los ácidos linoleico y linolénico son esenciales, han de incluirse cada día en la alimentación ya que el organismo no los puede producir por sí solo.
En nuestro cuerpo, las grasas poliinsaturadas producen los siguientes efectos cardioprotectores: reducen los niveles de colesterol total y otras grasas llamadas triglicéridos en sangre; reducen el riesgo de formación de coágulos sanguíneos (trombosis y accidentes cardiovasculares-cerebrovasculares) y producen vasodilatación (aumentan el diámetro de los vasos sanguíneos).
Aceite de girasol: después del aceite de cártamo es el más rico en ácido linoleico y después del de germen de trigo, lo es también en vitamina E.
Aceite de soja: de sabor neutro, es rico en grasas poliinsaturadas, especialmente en ácido linolénico.
Aceite de nuez: se obtiene por presión en frío y no precisa refinado. Es el más rico en ácido linolénico. Se oxida y enrancia con mucha facilidad.
Aceite de sésamo: de sabor y aroma muy agradables, contiene igual proporción de ácido oleico (monoinsaturado) y linoleico (poliinsaturado). No precisa refinado, contiene un antioxidante natural, sesamol, que lo hace muy estable y resistente a la oxidación, por lo que soporta varios años sin enranciarse.
Aceite de coco y de palma: estamos ya en otra cosa, porque estos aceites son ricos en grasa saturada y, al igual que las grasas saturadas que abundan en los alimentos de origen animal, su consumo frecuente se relaciona con el aumento de los niveles de colesterol en sangre y por tanto, no poseen el efecto cardioprotector de los otros aceites. Son menos saludables que cualesquiera otros aceites convencionales y generalmente se emplean en la elaboración de productos de bollería industrial y en frituras de productos tipo snacks.
El aceite de oliva es el más adecuado para freír, ya que es el que mejor resiste las temperaturas de hasta 160º-200º necesarias para freír. Es el más estable y el que se descompone más lentamente. Otra ventaja: impregna menos al alimento frito, con lo que lo convierte en menos calórico.
No mezclar aceite nuevo con ya usado. Ni el de oliva con los de semillas: tienen diferentes puntos de humo, el de oliva aguanta más temperatura que los otros y si los mezclamos, uno quema al otro y se producen sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.
El aceite de oliva:
El virgen y el puro de oliva son los más ricos en vitamina E (antioxidante natural) y fitosteroles. Todos ellos destacan por su elevado aporte de grasa monoinsaturada (principalmente, ácido oleico), la que mejor colabora en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Esta grasa monoinsaturada aumentan los niveles en sangre del 'buen colesterol' (HDL-colesterol).
Por otro lado, la vitamina E y el ácido oleico evitan la oxidación de las lipoproteínas o transportadores en sangre del colesterol (relacionadas con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares) y de otras sustancias vinculadas con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer.
Estas dos particularidades del aceite de oliva le confieren el calificativo de alimento saludable. Todo ello explica que se recomiende el empleo de aceite de oliva (preferiblemente, virgen o puro de oliva), aunque ello no signifique desterrar el uso de aceites de semillas, también saludables.
La alcachofa
La flor de la alcachofa protege el hígado, el corazón y los riñones gracias a su poder depurativo. En la mesa cautiva con un sabor exquisito entre dulce y amargo.
La alcachofa es un alimento con poder alcalinizante gracias a su riqueza en minerales como calcio, magnesio y potasio, fibra y vitaminas. Una ración de unos 200 gramos procura un 33% del fósforo que precisa el organismo al día, un 18% del potasio, un 15% del magnesio y un 13% del calcio. Aporta asimismo vitaminas del grupo B –como B1, B6 y ácido fólico– y algo de vitamina C.
Sin embargo, la alcachofa destaca sobre todo por una serie de sustancias que se encuentran en cantidades muy pequeñas pero de notables efectos fisiológicos, como la cinarina, que ayuda a proteger el hígado, o la inulina, una fibra que reduce la concentración de azúcar en la sangre tras las comidas y que favorece el equilibrio de la flora intestinal.
Depurativa y digestiva
La alcachofa, comida con regularidad, puede activar las funciones enzimáticas de las fosfatasas, carboxilasas y oxidasas (la oxidación de las grasas y el paso de cisteína a cistina transcurre más rápidamente), acelera la disociación de muchos peróxidos (radicales libres que deterioran las células), colabora en la absorción de las vitaminas del grupo B, favorece las funciones hepáticas y renales, es antiartrítica y ayuda a desintoxicar el organismo. Está también especialmente indicada en regímenes adelgazantes.
La alcachofa es, además, una hortaliza muy digerible y bien tolerada, excepto por aquellas personas con tendencia a las fermentaciones intestinales.
Todo lo anterior la hace muy indicada en los trastornos hepáticos y biliares, pero también en los casos siguientes:
Alteraciones renales. La alcachofa incrementa la diuresis y la excreción de urea (sustancia tóxica que se produce en el organismo como resultado del metabolismo de las proteínas y que debe eliminarse con la orina). Cuando se altera la función renal, el nivel de urea aumenta en la sangre y puede originar dolorosos ataques de gota. También es útil contra la retención de líquidos con oliguria (producción escasa de orina).
Colesterol. Disminuye la tendencia del colesterol a depositarse en las paredes de las arterias, por lo que ejerce un efecto preventivo de la arteriosclerosis.
Diabetes. La alcachofa es hipoglucemiante y rica en inulina, un hidrato de carbono fácil de asimilar por los diabéticos.
Afecciones de la piel. Muchas dermatitis desaparecen o mejoran tras estimular los procesos de desintoxicación hepática. El consumo de alcachofas puede mejorar afecciones crónicas de la piel.
En definitiva, la alcachofa es una hortaliza de múltiples usos terapéuticos y culinarios. Solo habrá que tener en cuenta algunas cosas para evitar su deterioro: conviene evitar los hervores prolongados, pues la sobrecocción afecta a su sabor y textura. Y, una vez cocida, tampoco debe guardarse porque la coloniza un hongo de color grisáceo llamado bremia, que podría resultar nocivo para la salud.
Estrella en la mesa
La alcachofa es una hortaliza que exige cierto trabajo en la cocina; hay que cortarle parte de la base y las puntas duras, arrancarle las hojas exteriores más fibrosas y, a veces, eliminar la pelusilla del interior.
Su sabor delicado, entre amargo y dulzón, y sus singulares propiedades culinarias, la convierten en un ingrediente ideal para crear platos festivos y suculentos. Los corazones o fondos de alcachofas son un ejemplo, y se pueden preparar con un sinfín de rellenos distintos. Para cocinarlas al horno, basta con cortar el tronco, eliminar algunas hojas externas y condimentarlas con ajo, sal o unas gotas de limón o tamari, que se introducen en el interior abriéndolas ligeramente. Para que no se resequen se agrega un poco de agua o caldo y un chorrito de aceite de oliva.
El tiempo de cocción resulta difícil de precisar. Para saber si están en su punto se arranca una hoja externa: si se desprende con facilidad, ya pueden retirarse del horno.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Coliflor a la milanesa
Ingredientes:
-coliflor
-mezcla para unir
-pan rallado
Cortar "arbolitos" grandecitos de coliflor, hervirlos para que se ablandes (no demasiado), pasar por pan rallado, mezcla para unir y nuevamente pan rallado.
Freir.
Propiedades nutricionales
El coliflor se considera buena fuente de fibra, así como de vitaminas y minerales. En relación con las vitaminas destaca la presencia de vitamina C, folatos y vitamina B6. También contiene otrasvitaminas del grupo B, como la B1, B2 y B3, pero en menores cantidades.
lunes, 26 de agosto de 2013
EL AYUNO (PURIFICACION)
EL AYUNO es un acto de la pérdida de la necesidad de comida que se realiza voluntariamente, y la abstención de probar alimentos por un determinado lapso de tiempo, especialmente de alimentos sólidos, permite que el organismo descanse de la función de digestión, y actúe en las funciones de eliminación y desintoxicación, activando las capacidades de regeneración y renovación de todo el organismo, es el método de purificación mas natural y efectivo que se conoce, los animales lo realizan cuando se sienten enfermos, se abstienen de comer hasta que se mejoren, y la Fuerza Vital de la Naturaleza les devuelve la salud; al ayunar se le permite a la naturaleza obrar en el cuerpo físico y los otros cuerpos, y ella se encarga de restablecer la armonía y el equilibrio orgánico.
EL ayuno limpia el cuerpo de podredumbre y lo mantiene sano, eliminando todo lo indeseable acumulado en el cuerpo durante años de alimentación inadecuada, también en el ayuno se elimina la materia astral inferior del hombre, provenientes de la alimentación carnívora y del consumo del café, tabaco y el alcohol; si bien un proceso de completa purificación de los cuerpos puede llevar años, según el grado de envenenamiento del cuerpo.
En la Medicina AYURVEDA, que es la medicina que se practica en India por las enseñanzas que dejaron los VEDAS, esa gran cultura y civilización especial, se aconseja que se Ayune un día a la semana para tener una muy buena salud.
La mayoría de las religiones tienen como bien el de ayunar, cada una lo practica y lo dispone de un modo diferente y hasta tienen propósitos un poco diferentes, pero lo importante es ayunar, en la Iglesia Cristiana se tiene como bien Ayunar antes de cualquier evento de carácter Espiritual, como: antes del miércoles Santo de ceniza y la comunión, en el Islam se realiza un mes entero de Ayuno que se conoce como RAMADAN, también el Nuevo y Antiguo Testamento considera al Ayuno como señal Humildad y penitencia ante DIOS, en los mensajes Marianos siempre la Virgen María lo aconseja como preparación para la segunda venida de su hijo Jesucristo, en las culturas indígenas los chamanes lo utilizan tanto para ellos como para sus adeptos antes de realizarse un rito de iniciación sagrado.
BENEFICIOS DEL AYUNO FÍSICOS
- Ayuda al organismo a vencer las infecciones.
- Elimina la materia astral inferior y vibraciones negativas.
- Purifica los cuerpos sutiles.
- Limpia el cuerpo físico.
- Clarifica y fortifica la mente y los sentidos.
- Saca los venenos del organismo por años de alimentación inadecuada.
- Quema la basura que estorba el flujo de la sangre.
- Normaliza y purifica la sangre.
- Revitaliza el cuerpo físico por el ahorro de energía que se hace.
- Se experimenta modificaciones hormonales que estimulan los
mecanismos de desintoxicación hepática.
- Variaciones en el nivel de acetona actúan sobre el cerebro, produciendo
sustancias que estimulan la capacidad curativa del cuerpo físico.
- Activa eliminaciones en general y en especial las de las materias
morbosas del organismo.
- Da un reposo completo a los órganos vitales.
- Para la absorción de alimentos que se descomponen en los intestinos e
intoxican después el cuerpo físico.
- Vacía las Vías digestivas y elimina las bacterias de putrefacción.
- Da a los órganos de eliminación la oportunidad de poner al día su trabajo
y facilitar la eliminación.
- Restablece la química fisiológica normal y las secreciones normales.
- Rejuvenece las células y tejidos y regenera el cuerpo físico.
- Permite la conservación de la energía y la canaliza de una forma mas
adecuada.
- Aumenta los poderes de digestión y asimilación.
- Mejora el funcionamiento general del cuerpo físico.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Recomendaciones para prevenir la Hipertensión
Si tenemos antecedentes familiares de hipertensión debemos seguir las siguientes recomendaciones: Primero establecer una dieta alimenticia lo más saludable posible, donde primen las ensaladas y las frutas. Segundo, evitar el sobrepeso, esto implica realizar algún tipo de ejercicio o deporte. Esta recomendación tiene que ver también con evitar el sedentarismo.
Del mismo modo es vital que no hagamos estrés, ni tengamos tensiones. Es difícil, seguramente, porque la mayoría de personas vivimos un ritmo de vida bastante ajetreado, en el trabajo, en casa y en los estudios y las preocupaciones nunca faltan. Sin embargo, debemos buscar la manera de relajarnos y desfogar las tensiones diarias. Alternativas hay varias, respiración relajada, leer algún libro, cantar, oír música, hacer yoga, bailar, busquemos alguna que se adecúe más a nuestra personalidad.
Medirnos la presión
Si somos personas con riesgo de hipertensión, sería bueno que nos midamos la presión arterial siquiera una vez por semana, esto cambia si somos hipertensos, en ese caso la recomendación varía en hacerlo diariamente, más que una obligación es responsabilidad de cada uno manejar adecuadamente esta enfermedad que puede llegar a complicaciones mayores.
Evita la sal
Como advertimos al inicio, la hipertensión arterial es una enfermedad muy ligada a nuestros hábitos alimenticios, si corregimos éstos, podemos llegar a controlarla. Una forma es evitando el consumo de sal. Trata de no ingerir sal, sino puedes dejarla absolutamente, redúcela en gran medida.
Cuando hay exceso de sal en el cuerpo, se retienen líquidos y esto hace aumentar la tensión. Mientras haya menos sodio o sal en nuestra dieta, podremos eliminarla más fácilmente a través de la orina. Con ello evitaremos la presión alta.
Reemplazo de sal
Podemos suplir la sal, con el uso de hierbas aromáticas, son muy recomendados en ese caso la albahaca, el tomillo, comino, laurel, orégano, perejil y especias como la pimienta, pimiento o el azafrán. Incluso se aconsejan el vinagre de manzana o vino y aceite de oliva. Tal vez no se compare al sabor de la sal, pero por nuestra salud, es mejor hacer el intento y acostumbrarnos a ello.
No grasas
Cuando hablamos de comer saludable nos referimos a eliminar las grasas saturadas ylibrarnos al mismo tiempo del colesterol que sumado a la hipertensión sería una combinación muy peligrosa, detonante incluso para un derrame cerebral, sin querer ser alarmistas, ésta es una realidad.
Prefiere carnes magras: pollo, pavo (ambos sin piel), conejos, ternera, buey, etc. Mejor si se cocinan al vapor, plancha, hervidas o. No fritas. Asimismo evitarse las carnes enlatadas y embutidos.
No fumes
Fumar no contribuye en nada positivo a nuestra salud, así como daña nuestros pulmones y eleva el riesgo a contraer algún tipo de cáncer en las vías respiratorias y zonas como la boca y la garganta, también aumenta la presión sanguínea, al mismo tiempo fumar puede ocasionar daño a las arterias.
Lo mejor
Toma nota, los alimentos recomendados para prevenir la hipertensión, son laslegumbres, la fibra, las verduras, frutas y pescado fresco.
Recuerda que…
Si no nos cuidamos y hacemos caso omiso a las recomendaciones hechas por los médicos, especialistas, nuestra familia y gente que nos ama, las consecuencias pueden ser muy dañinas.
Entre ellas están:
Enfermedades al corazón
Infartos cerebrales
Daños oculares
Aneurismas
Angina de pecho
Daños en los pulmones y riñones
El Yacón para Colesterol y Diabetes
¿Sabías que elyacón es una fruta andina que siendo más dulce que la glucosa no afecta a los pacientes diabéticos? Si aún no habías oído hablar de este maravilloso fruto, que no eleva la glucosa en la sangre, te lo presentamos hoy.
El yacón es originario de la sierra peruana y tiene entre sus componentes losazúcares conocidos como inulina y oligofructuosa, del grupo de los fructo-oligosacáridos (FOS). Éstas tienen pocas calorías, excelente para las dietas hipocalóricasy dietas para diabéticos.
Reduce el colesterol malo
Al tener muy bajas calorías los FOS están reconocidas como fibra dietética y prebiótica -alimento no digerible que afecta favorablemente la salud- y favorecen en la reducción el nivel de lípidos en la sangre, como el colesterol y triglicéridos.
Algunos estudios han demostrado que el consumo de Yacón tendría un efecto hipoglicemiante en sujetos clínicamente sanos. Esto significaría que el yacón tendría un principio activo que ocasionaría que el nivel de glucosa, después de las comidas, descienda significativamente. Ésta sí sería una excelente noticia para frenar ladiabetes, pero aún faltan más investigaciones que lo certifiquen en un 100%.
Hasta el momento lo realmente cierto es que si usted es diabético puedo controlar su enfermedad consumiendo yacón, en lugar de otros azúcares. En ese caso el té de yacón, por ejemplo, es una buena opción para no aumentar su nivel de glucosa; para ello, es necesario que lea cuidadosamente la información de su proveedor, pues el té de yacón, debe ser hecho en base a las hojas de esta planta y no de la raíz o el tubérculo.
Dosis Recomendada de Yacón
Como coadyuvante alternativo para combatir la diabetes, debe consumirse aproximadamente 300 gr de yacón fresco, porque ello permite consumir 66 gr de fructosa inulina. (2)
Productos
Podemos encontrar yacón procesado en casi todos los mercados mundiales, especialmente en los andinos, la presentación varía desde jarabe para panqueques, a bebidas suaves, mermelada, cereales para el desayuno, budines y pasas. También hay yacón en cápsulas, pero debe tener el mismo cuidado que en el té, leer bien si está hecho de las hojas, raíz o tubérculo, así como de un proveedor confiable y garantizado.
Sobre la planta
El yacón es una hierba perenne que crece de 1.5 a 3 m de alto con hojas verde-oscuro similares al apio. Cada planta forma una mata subterránea de 4 a 20 grandes y carnosas raíces tuberosas.
El yacón es un miembro de la familia de los girasoles y mientras crece en los cálidos, templados valles de los Andes, puede ser encontrado en altitudes de hasta 3200 metros. Es nativo de las bajas regiones de los Andes y de los bosques nublados de América del sur y puede ser encontrado en Perú, Ecuador, Bolivia, y Colombia. Ahora es cultivada ampliamente por sus raíces comestibles en toda la América de sur andina y estuvo siendo exportada a Japón, Taiwán, Nueva Zelanda, la República Checa, e inclusive a los EE.UU. como un novedoso cultivo de raíz comestible. (de Biomanantial)
Pan dulce licuado
Preparación:
Poner en el vaso de la licuadora: los huevos, azúcar, miel, manteca (mantequilla) blanda, levadura, agua, dos cucharadas de harina y el agua de azahar. Licuar todo. Poner el licuado en un bol e ir agregando suficiente harina como para obtener un masa de consistencia blanda.
Dejar descansar tapado por 30 minutos.
Agregar la fruta picada y las pasas de uva enharinadas.
Agregar las nueces picadas gruesas.
Poner en moldes de papel o de aluminio.
Dejar descansar nuevamente por media hora.
Llevar a horno precalentado a 200ªC. por unos 10 minutos, luego bajar la temperatura a 170ªC hasta que al pinchar se note totalmente cocido.
Nota: Esta receta rinde aproximadamente de 4 a 5 moldes de pan dulce de 1/2 kilogramo
Ingredientes:
200 gramos de manteca (mantequilla) o manteca vegetal
1 y 1/4 taza de azúcar (250 gramos)
4 huevos
70 gramos de levadura fresca
1 cucharada de miel o extracto de malta
1 cucharada de agua de azahar
1 taza de agua mineral con gas (250cc.)
7 tazas de harina aproximadamente (840 gramos)
2 tazas de fruta abrillantada
100 gramos de pasas de uva
100 gramos de nueces peladas
miércoles, 14 de agosto de 2013
Berenjenas a la Plancha
Ingredientes:
Berenjenas - 7/8
Ajo picado
Perejil picado - 3/4 cucharadas
Vinagre - 100/150 g
Aceite de oliva - 100 g
Sal -
Instrucciones:
Lava las berenjenas, quita los dos extremos y córtalas en rodajas de 1 cm. Coloca la plancha sobre el fuego y cuando esté lista echa las berenjenas, déjalas 3/4 minutos por lado. Deben estar bien planchaditas! Ve colocando las berenjenas ya planchadas en una bandeja, hasta que hayas terminado. Cuando están todavía templadas, alíñalas con vinagre, sal, ajo, perejil, y aceite. Sírvelas frías, y si te gusta puedes echar también menta, chile, u orégano. Créeme que es un plato muy sabroso y si no se acaba todo en un día, al día siguiente está aún mejor! Se conservan en la nevera, más o menos durante 3-4 días.
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