jueves, 25 de febrero de 2021

Galletas crocantes de queso

 



INGREDIENTES

  • Queso rallado parmesano o similar 150 g )puede ser un mix de varios quesos)

  • 1 cucharadita de alguna hierba como romero, orégano, o albahaca, bien molidas o cortadas chiquititas.

  • 1 cucharadita de fécula de maíz

  • 5 cucharadas de agua

  • 50 g de manteca

  • 130 g de harina 0000

ELABORACIÓN

  • Rallar el queso bien finito

  • Mezclar la harina, el el queso, la sal, las hierbas, y un poquito de pimienta. Después, agregar la manteca pomada (blandita). Dejar en la heladera por lo menos 1 hora.

  • Calentar el horno a 180ºC

  • Enmantecar una placa de horno

  • Sacar la masa, estirarla con bolillo, y cortar en cuadrados o triángulos para evitar desperdiciar masa.

  • Colocar en la placa enmantecada (o con papel de horno) de 15 a 20 minutos, ir mirando.

  • Sacar del horno y enfriar.

  • Guardar en envase hermético para que no pierdan crocantez.

Mdzol

martes, 23 de febrero de 2021

Tortas fritas de Carnaval suizas o fasnachtschüechli

 


 

Ingredientes

Para 6 unidades
  • Mantequilla a temperatura ambiente 15 g
  • Huevo a temperatura ambiente 1
  • Azúcar vainillado (o normal) 15 g
  • Leche a temperatura ambiente 45 g
  • Ralladura de naranja al gusto
  • Harina de repostería y algo más para estirar 150 g
  • Sal 2 g
  • Aceite de oliva virgen extra o girasol para freír
  • Azúcar glasé para espolvorear

Cómo hacer:

Sacar todos los ingredientes de la nevera un buen rato antes para que estén atemperados. Cortar la mantequilla en cubos y batirla con el azúcar y ralladura de naranja en un recipiente con unas varillas eléctricas. Cuando empiece a estar cremosa, añadir el huevo, la leche, la sal y la harina, y seguir batiendo hasta homogeneizar.

La masa estará muy pegajosa; hay que intentar no añadir harina. Tapar y dejar reposar 20 minutos. Empezar a amasar, mezclando primero con una espátula o rasqueta, con energía, y alternando con pequeños reposos para hacerla más manejable. Usar una amasadora si se tiene. Una vez se obtenga una textura blanda, lisa y homogénea, formar una bola, envolver en plástico film y dejar en la nevera, como mínimo, dos horas. Es mejor toda la noche. 

 

Sacar la masa, pesar y dividir en seis porciones idénticas. Reamasar cada una por separado y formar bolas. Tapar las que no se estén usando para que no se resequen, con un paño o con film. Poner a calentar una sartén con abundante aceite, a temperatura media para que no se nos queme mientras estiramos las masas.

Sobre la mesa enharinada, y enharinando o engrasando el rodillo, estirar muy, muy bien cada porción, dándole la vuelta varias veces. Terminar de estirar usando las manos, con cuidado de que no se rompa, hasta que casi sea transparente.

Una vez el aceite esté a unos 180ºC, freír cada porción hasta que se dore al gusto. Con dos brochetas de madera es fácil ayudar a la masa a coger forma y hundirla para que se vaya friendo mejor. Dar la vuelta y dorar por el otro lado; retirar a un plato con papel de cocina.

Continuar el proceso con el resto de masas, siempre vigilando que el aceite no humee o se vuelva negro. Mucho cuidado al retirarlas de la sartén, pues son muy delicadas, si se han estirado bien. Servir espolvoreadas con azúcar glasé.

directoalpaladar

 

gremolata o gremolada, el condimento italiano

 


 

 La palabra gremolata o gremolada proviene del italiano milanés gremolá, cuya traducción sería como un molido o algo reducido a una textura fina de granos. Podríamos decir que es una especie de majado, pues tradicionalmente se emplea el mortero manual para elaborarla, aunque hoy también es habitual usar cuchillo o algún robot eléctrico.

 

Ingredientes

Para 4 personas
  • Ralladura de limón (solo parte amarilla) 1
  • Diente de ajo 2
  • Perejil fresco (hojas de 5-6 ramitas)
  • Aceite de oliva virgen extra (opcional, cantidad necesaria)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida al gusto (opcional)

Cómo hacer:


Lavar y secar el limón. Lavar igualmente el perejil, que debe ser muy fresco y crujiente, y secar a conciencia con suavidad. Separar las hojas o usar los tallos enteros, aunque pueden amargar un poco. Pelar los ajos y, si se prefiere más suave, abrir por la mitad y extraer los nervios centrales.

Rallar la piel de la mitad del limón, o del limón entero si es muy pequeño, procurando sacar solo la parte amarilla.

Mezclar todo en un mortero, añadiendo una pizca de sal, y machacar a mano hasta obtener una textura homogénea. Alternativamente, picar a cuchillo y combinarlos en un cuenco. Si se añade un poco de aceite de oliva o unas gotas de zumo, se podrá triturar mejor con el brazo de la batidora, siempre procurando no transformar la mezcla en un puré.

Probar y ajustar la cantidad de ingredientes si fuera necesario, salpimentando al gusto. Servir o usar a conveniencia, y guardar las sobras en un recipiente hermético en la nevera. (directoalpaladar)

 

lunes, 22 de febrero de 2021

Cebollas caramelizadas al vino tinto

 



Ingredientes:

  • 3 cebollas blancas medianas

  • Sal marina

  • Pimienta negra molida

  • Aceite de oliva

  • 1 copa de vino tinto

  • Azúcar

Preparación:

Cortar la cebolla por la mitad para poder realizar un corte “en pluma“, que es un corte parecido “juliana“ que aprovecha la longitud del ingrediente para realizar un corte fino a lo largo del vegetal.

En una olla, agregar el aceite de oliva y esperar que tome temperatura. Se le puede agregar una cucharada de manteca para potenciar el sabor, pero es opcional. Luego de que, si la agregamos, esté completamente derretida, se le agregan las cebollas cortadas en pluma.

Con la ayuda de una cuchara de madera podemos revolver cada dos minutos para que nada se queme. Una vez que toda la cebolla tocó el aceite, se le suma la pimienta negra recién molida y unas cuantas pizcas de sal.

Pasados unos minutos, la cebolla empieza a tornarse translúcida y comienza a cambiar su tono a dorado. Cuando esté completamente lista y homogénea, se retira de la olla y se coloca en un bol aparte para que no continúe con la cocción, lo que ocurre aunque apaguemos el fuego si la dejamos en la olla.

Entre tanto, en una sartén colocamos el vino y el azúcar que revolvemos con una cuchara de madera para que el granulado se disuelva más rápido. La idea es que la reducción del vino sea de 1/4 de la cantidad que teníamos al iniciar. El líquido debe quedar parecido a un jarabe, sin pasarse ya que se espesa al enfriarse un poco.

En un frasco colocar la cebolla y la reducción del vino juntas. Con ayuda de una cuchara larga empezamos a remover para que toda la cebolla quede impregnada de la reducción.

Llevar a la heladera por una hora y ¡A disfrutar!

Si planeas incorporarlas a tartas, hazlo antes de que cuajen los huevos, es decir, al elaborar su relleno. Quedan increíbles con hamburguesas de cerdo o ternera, barbacoa y un esponjoso pan con semillas de sésamo y también son especiales para agregar sobre un lomo con puré de papas al natural.

¿Ya te tentaste? Para dudas, sugerencias de nuevas recetas y comentarios, te invitamos a escribirnos a contacto@mdzol.com y responderemos a la brevedad.

Mdzol


las grasas trans

 



Los AGT (ácidos grasos trans) son ácidos grasos insaturados que se fabrican industrialmente al transformar aceite líquido en grasa sólida. A este proceso se lo llama “hidrogenación”.

La hidrogenación facilitó que los aceites fueran más estables y menos expuestos al “enranciamiento oxidativo”. Lo cual permite tener un tiempo de conservación más prolongado y que las grasas resultantes, es decir las GR trans, tuvieran una textura sólida similar a las grasas de origen animal. Tienen diversas funciones, entre ellas la energética, estructural (en membranas y otras estructuras orgánicas) y reactante, capaz de intervenir en vías inflamatorias y del metabolismo celular. Se absorben y metabolizan de forma parecida a los AG insaturados aunque difieren de éstos, en que el organismo humano no es capaz de sintetizar GR trans.

Los AGT son formados en el RUMEN (cámara de fermentación que poseen los rumiantes) de animales poligástricos como vacas, ovejas y cabras. Los AGT producidos se absorben en el sistema gástrico y pasan a los músculos y a la leche producida por estos rumiantes. Se encuentran en pequeñas cantidades: carne, leche entera y derivados. Se hicieron populares porque se creía que compensaban el daño a la salud de las GR saturadas. Hoy sabemos que los AGT son más dañinos que las GR saturadas.

La OMS recomienda una ingesta total AGT menor a 1% del aporte de energía total. Lo que representa menos de 2.2 g/día en una dieta promedio de 2000 cal, ya que los AGT producen Enfermedad Cardiovascular y Obesidad. El aumento de peso es otro de los riesgos ya que se encuentran en alimentos de baja calidad nutricional, con numerosas calorías adicionales por el azúcar que contienen lo cual puede empeorar esta enfermedad y desencadenar Diabetes Melitus Tipo II.

Aumentan los niveles de colesterol LDL (malo) y disminuyen los niveles de colesterol HDL (bueno) dando como resultado la “acumulación del colesterol en las arterias y aumento del riesgo de cardiopatías o ACV. También pueden los AGT retrasar el crecimiento y maduración del cerebro.

La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) considera que los alimentos libres de AGT son los que contienen – 0.5 g/porción de alimento. La única manera de conocer si un alimento contiene AGT es consultando el etiquetado.

Alimentos donde se encuentran los ácidos grasos trans:

  • Alimentos congelados: canelones, pizza, yogur helado o helados

  • Productos fritos o empanados como croquetas

  • Aperitivos salados tipo papas fritas, nachos, doritos

  • Palomitas de microondas

  • Galletas

  • Grasas sólidas como mantecas y margarinas

  • Bollería industrial

  • Sustitutos de crema no lácteos

  • Pasteles y tartas

mdzol

jueves, 18 de febrero de 2021

Helado casero de manzana y canela

 

 


INGREDIENTES

  • 1/4 k de manzanas rojas en cuartos o rodajas, ya sin semillas, con cáscara, congeladas. (1/2 manzana reservala cortada en láminas para la deco cuando sirvas)
  • 50 g de stevia granulada para repostería
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 250 g de yogurt griego 

 

 

INGREDIENTES OPCIONALES PARA SERVIR

  • 150 g de kiwi en rodajas
  • 150 g de moras o frutos rojos
  • 20 g de frutos secos fileteados

PROCEDIMIENTO

  • Meter todos los ingredientes del primer grupo en una procesadora, y procesar durante 30 segundos a 1 minuto.
  • Servir en bowls con las frutas cortadas, las rodajitas de manzana, y los frutos secos.        Blogger.com

sábado, 13 de febrero de 2021

Revuelto vegano de tofu

 


  • Ingredientes. 250 g de tofu firme, 1/2 cebolla roja, 1 tallo de apio, 1 trocito de jengibre, 1/2 cucharadita de concentrado de tomate, 1/2 cucharadita de cúrcuma molida, 1/4 cucharadita de comino molido, 1 pizca de pimentón dulce o picante, 1 chorrito de vino blanco, ralladura de limón, un poco de agua, pimienta negra, sal, perejil o cilantro fresco, aceite de oliva virgen extra.
  • Elaboración. Envolver en papel de cocina el tofu escurrido y dejar como mínimo 15 minutos con un peso encima. Picar muy fina la cebolla roja, el apio y el trocito de jengibre pelado. Calentar un poco de aceite en una sartén antiadherente y añadir el jengibre. Cuando empiece a soltar aroma incorporar la cebolla y el apio, salar y dar unas vueltas a fuego medio. Agregar el concentrado de tomate, las especias y un poco de vino. Cocinar unos 10 minutos. Desmigar el tofu con un tenedor hasta dejar una textura granulosa. Incorporarlo a la sartén, salpimentar y añadir un toque de ralladura de limón. Saltear y añadir un poco más de especias si se desea. En el caso de que quedara muy seco, agregar un poco de agua o caldo. Cocinar el conjunto unos 7-8 minutos y servir con perejil o cilantro fresco picado. (directoalpaladar)

miércoles, 10 de febrero de 2021

Personas que no deberían comer jengibre

 

 

Ya sea en postres, guisados o infusiones, el jengibre le aporta un ligero toque de picor a las recetas. Esta raíz se ha popularizado por su peculiar sabor y por sus efectos para la salud, como el alivio de malestares digestivos, la pérdida de peso, la prevención de enfermedades respiratorias y de padecimientos degenerativos.

Si bien la mayoría puede beneficiarse de sus nutrientes, el jengibre también tiene contraindicaciones; por lo tanto, hay personas que podrían sufrir consecuencias nocivas si agregan este ingrediente a su alimentación cotidiana.

Aquí te decimos quiénes no deberían consumir jengibre y por qué.

Mujeres embarazadas

Aunque el jengibre reduce los vómitos y las náuseas matutinas asociadas al embarazo, su uso sin supervisión médica podría ser peligroso. Un artículo de Canadian Family Physician contraindica el jengibre en mujeres cerca del parto, con antecedentes de aborto espontáneo, sangrado vaginal o trastornos de coagulación, debido al riesgo de hemorragia.

En caso de utilizarlo para las náuseas matutinas, se recomienda un consumo máximo de un gramo dividido a lo largo del día, determina el Centro Médico de la Universidad de Maryland; sin embargo, para mayor seguridad, es necesario que evalúes la situación con tu médico, tanto en el embarazo como en la lactancia.

La institución educativa agrega que los niños menores de 2 años no deben comer jengibre. Después de esa edad, puede usarse en dosis bajas como remedio para las náuseas, calambres y dolores de cabeza.

Personas con trastornos hemorrágicos

Debido a sus efectos vasodilatadores, el jengibre aumenta el riesgo de hemorragia en personas que toman medicamentos anticoagulantes, explica el Centro Médico de la Universidad de Maryland. Si ingieres warfarina, clopidogrel o aspirina, consulta a tu médico antes de integrar esta raíz a tu dieta.

Tampoco se sugiere su ingesta si sufres de trastornos hemorrágicos, como la hemofilia y la enfermedad de Von Willebrand. De acuerdo con la Sociedad Estadounidense de Hematología, estos padecimientos impiden la correcta coagulación de la sangre. Como resultados, los afectados sufren sangrados excesivos por la nariz, en las encías, por cortes pequeños y después de las cirugías.

Por su parte, el blog especializado Continental Cuisine Chefs no recomienda el jengibre si tienes sangrados abundantes durante tus periodos menstruales, ya que podrían ser más abundantes.

Personas con enfermedades cardíacas

No se aconseja el consumo de jengibre si consumes nifedipino, verapamilo, diltiazem, isradipino, felodipino, amlodipino u otro fármaco bloqueante de los canales de calcio como tratamiento para la hipertensión, la angina de pecho y la arritmia cardíaca.

Considera que el jengibre incrementa los efectos hipotensores de estos medicamentos y podría causarte visión borrosa, confusión, mareos, fatiga, debilidad, vómitos e incluso desmayos, afirma la Clínica Mayo de los Estados Unidos.

Además, un estudio publicado en la revista científica PLOS One concluyó que comer 10 gramos de jengibre evita la coagulación adecuada en pacientes con problemas cardíacos, por lo cual se disminuyó la dosis a cuatro gramos.

 

Ante cualquiera de estas condiciones, es importante la opinión previa de un médico especializado sobre el consumo de jengibre en tu caso particular. Para el resto de la población, esta raíz puede causar dolor abdominal, agruras, eructos, diarrea, irritación en la boca y en la garganta si se ingiere en grandes cantidades a diario, asegura el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de los Estados Unidos.

Por esta razón, se sugiere un límite de cuatro gramos de jengibre al día en personas sanas, señala la Universidad de Maryland. No sobrepases esta indicación para que le saques el máximo provecho a sus beneficios.

El Universal