lunes, 30 de abril de 2012

¿Qué puede comer un diabético?



Hasta hace unos años, lo común era que a una persona con diabetes se le indicara una dieta estricta y con proporciones específicas (y bastante rígidas) de carbohidratos, proteínas y lípidos.
Esta manera de abordar las cosas ha cambiado en los últimos años, y las normativas se volvieron mucho más flexibles e individuales, sobre todo en los casos de diabéticos no insulino-dependientes.
Por lo tanto, la única manera de saber cual es la dieta apropiada para cada persona es la consulta con un diabetólogo y/o nutricionista, quien deberá determinar (en función del peso, niveles de colesterol sanguíneo y estado clínico) la distribución y tipo de las comidas, el tamaño de las porciones y la distribución horaria de las raciones.
Existen, de todos modos, algunas pautas generales que es importante que sean conocidas tanto por la persona con diabetes como por sus familiares.
La alimentación debe ser balanceada en hidratos de carbono (50-55%), grasas (30%) , proteínas (12-15%) y fibras (40 gr).
No es una “ dieta hipohidrocarbonada”, sino que se deben evitar los Hidratos de Carbono de rápida absorción: mono y disacáridos (los dulces).
Deben respetarse las 4 comidas. La prescripción puede ser cualitativa, indicándola un médico clínico, o cuantitativa realizada por el nutricionista en los casos más difíciles.
Como regla general el paciente diabético puede comer de todo, pero en menor cantidad ( “comer en plato de postre”).

Alimentos que pueden utilizarse:

Leche: descremada líquida o en polvo, en licuados.

Yogurt: descremado, natural o con sabor a frutas dietético.

Queso: blanco descremado, ricota descremada, cottage, fresco descremado.

Huevos: en preparaciones de todo tipo. Evitar las yemas

Vegetales tipo “A”: acelga, achicoria, apio, berenjenas, berro, brócoli, coliflor, escarola, endibia, espárragos, espinacas, hinojo, hongos, lechuga, pepino, rabanito, radicheta, repollo, tomate, zapallitos.

Vegetales tipo “B”: alcaucil, arvejas, calabaza, cebolla de verdeo, chauchas, nabos, palmitos, perejil, pimientos rojos y verdes, puerro, remolacha, repollitos de Bruselas, zanahoria, zapallo.

Vegetales tipo “C”: (incluye tanto vegetales en su forma natural como harinas) batata, choclo, mandioca, arroz, fideos, ñoquis de papa o ricotta descremada, polenta, tallarines, canelones, ravioles de verduras. “A”, “B”, “C” en todo tipo de preparación con condimentos o aceites permitidos.

Harinas: harina de trigo, de maíz, salvado de avena, de trigo, avena arrollada. En sopas, en galletitas, salsas.

Frutas grupo “1”: frutillas, grosellas, guinda, limón, mandarina, melón, pomelo, sandia.

Frutas grupo “2”: ananá, ciruela, durazno, damasco, frambuesa, manzana, mora, pera, quinoto.

Frutas grupo “3”: cereza, mamón, membrillo, níspero, uva.

Frutas grupo “4”: Banana, dátil, higo. Todas las frutas en cualquier preparación permitida.

Bebidas: agua corriente o mineral, soda, café, té, mate, caldo desgrasado; no se recomienda tomar más de un vaso de vino por día, otras bebidas alcohólicas permitidas con restricción de cantidad son el whisky, coñac, jerez y champagne secos. No son recomendadas la cerveza, sidra, champagne dulce, copetines, licores, oporto.

Bebidas sin alcohol permitidas: Dietéticas.
No aconsejadas: naranjas embotelladas y no edulcoradas .

Edulcorantes: se deben usar moderadamente, pues pueden presentar efectos colaterales como diarrea y dolor abdominal.