viernes, 26 de agosto de 2011

Sabores que curan: Las especias y las hierbas (1ª entrega)



El registro más antiguo del que se tiene noticia, pertenece a una tumba del Neolítico en la que los restos de un hombre descansaban sobre un colchón de hierbas, identificables por restos de polen. Siglos más tarde, su cultivo se apoderó de jardines y huertos de conventos y monasterios, más para usos medicinales que culinarios, si bien se recurría a ellas para fabricar perfumes y pociones. En la actualidad, es notorio el marcado interés que existe por estas plantas, cien por ciento prácticas.
Presentes en todas las cocinas del Mundo, las especias no sólo enriquecen las comidas, además tienen un amplio poder terapéutico. Ya los antiguos egipcios y los milenarios chinos sabían de sus magnificas virtudes, tanto gastronómicas como medicinales, los españoles y portugueses se lanzaron al mar para conseguirlas y se descubrió un continente por encontrarlas. El más exquisito manjar se transformaría en una insulsa comida si no contásemos con ellas, nadie ignora que con su aroma y sabor enaltecen cualquier plato. Sin embargo muchos desconocen sus importantes propiedades medicinales. Toda una serie de males puede ser aliviado gracias a sus efectos curativos. Desde trastornos nerviosos, problemas digestivos, dolor de muelas, hasta catarros y resfríos. Además, son excelentes estimulantes cardíacos y circulatorios. He aquí las especias y sus propiedades... ¡santo remedio!.

Ají molido: De ardiente sabor, es utilizado en las cocinas de todo el mundo. En América se le da el nombre de chile. Rico en vitamina C, sus principales propiedades son estimulantes del sistema circulatorio y nervioso, también digestivas.

Albahaca: Su nombre en griego significa “rey”, lo cual demuestra la alta estima en que ha sido tenida a lo largo de los siglos. Tal vez el mejor plato que se pueda preparar con ella sea el pesto, capaz de convertir a unos simples espaguetis en una verdadera fiesta. Su sabor particular aumenta en intensidad con el sol. Insustituible en la cocina, debe recogerse tierna, para comer cruda o apenas cocida, porque pierde el aroma. Sus beneficios se vinculan con la estimulación del sistema inmunológica. Varias culturas europeas la relacionaban con el amor y la fidelidad. Tónico digestivo y nervioso, antiséptico además de ser infalible contra mareos y náuseas.

Azafrán: Era la especia favorita de los comerciantes fenicios, quienes en sus infinitos la llevaban siempre consigo. Picante y de bello color rojizo es el remedio indicado para aquellas mujeres que sufren disturbios menstruales.
También mezclado con una cucharada de miel calma la irritación de las encías y el dolor de muelas, pues tiene efectos sedantes. Contiene vitamina B2.

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